El consumo de televisión está fuertemente condicionado por hábitos, costumbres y fidelizaciones que se construyen durante años y van más allá de la calidad de las propuestas. Un programa que es un éxito en los canales de gran rating invariablemente sufrirá una dispersión drástica si pasa a uno de los menos convocantes. El fenómeno inverso sucederá con un producto de una señal que no es líder si desembarca en Telefé o Canal 13. Luego de décadas de abandono, Canal 7 comienza a recobrar visibilidad gracias a la articulación de una rica oferta deportiva con una serie de programas que le escapan a la lógica de los medios comerciales. Esa política le permitió a la señal pública pasar –según Iobpe– de un promedio de 0,8 puntos de rating en enero de 2008 a 3,9 en agosto de este año. Para la medidora Aresco, Canal 7 alcanzó el mes pasado un promedio de 6,5 puntos, superando a América y Canal 9, y de esta manera ocupando el tercer lugar entre los canales de aire más vistos.
No caben dudas de que la puesta al aire de Fútbol para Todos constituyó una potente inyección de televidentes para Canal 7. Las transmisiones del Torneo Apertura superan el promedio de los 10 puntos de rating –según Ibope– y los partidos en los que juega Boca son los más convocantes. El encuentro del domingo pasado contra Olimpo de Bahía Blanca alcanzó los 17,4 puntos y resultó el segundo programa más visto del día. River, por su parte, es la segunda campaña más seguida. Ese mismo domingo, el enfrentamiento con Arsenal llegó a los 12,5 puntos.
Durante 2010 la señal pública también lanzó la iniciativa El canal de los Mundiales. Los resultados fueron muy favorables. El promedio de la transmisión de Canal 7 durante el Mundial de Sudáfrica alcanzó los 23,2 puntos –siempre según Ibope–. El reciente amistoso de la Selección Argentina contra España –jugado en horario laboral– llegó a los 11 puntos. La gran sorpresa la dio el hockey. El mundial realizado en Rosario contó con la producción total de Canal 7 para todo el mundo y se convirtió en un fenómeno que sorprendió a propios y ajenos. En términos de rating, Las Leonas empezaron con 9,8 en el primer partido con Sudáfrica y la final que les dio el campeonato obtuvo 20,6 de promedio y un pico de 28. Recordemos que Ibope sólo mide Capital Federal y Gran Buenos Aires y el centro neurálgico de esta competición fue Santa Fe. El Mundial de Básquet jugado en Grecia también registró buenas mediciones. El partido más visto fue Argentina-Brasil, que llegó a los 5,6 puntos, un día laborable, a las 15.30.
El imán que produce el deporte es un instrumento valioso que puede encandilar. Martín Bonavetti, director ejecutivo de Canal 7, explica: “Es innegable que un producto como Fútbol para Todos trae más temperatura a la pantalla. La transmisión de los mundiales de hockey y básquet eran apuestas menos obvias y también nos dieron buenos resultados. El deporte en general y el fútbol en particular nos dan más visibilidad. Podríamos generar muchos subproductos del fútbol para retener a los televidentes que se acercan sólo por la pelota y crecer mucho más en rating. Otras señales hacen eso con subproductos de chimentos. Pero si lo hiciéramos nosotros destrozaríamos una construcción que venimos cimentando desde hace tiempo y apunta a una televisión pública que haga foco en la diversidad y la calidad. Entonces interpretamos al fútbol como una gran oportunidad para que la gente tome el hábito de tener a Canal 7 como una opción seria y al mismo tiempo intentar seducirlo con propuestas que se corren de las normativas imperantes en la TV comercial”.
Por fuera del deporte, los programas de mayor llegada de la programación de Canal 7 son 6-7-8, Peter Capusotto y sus Videos, y Cocineros Argentinos. Todos ellos transitan una senda de crecimiento. En mayo de 2009, 6-7-8 promediaba 1,67 punto de rating. En agosto pasado casi duplicó esa cifra, al alcanzar los 3,16 puntos –también según Ibope–. No es un incremento menor para un envío diario que compite en el prime time, trabaja con diversos recortes de medios, pero ante todo es un programa político. Peter Capusotto y sus Videos ya es un fenómeno cultural que hasta supera el formato TV –en Youtube convoca a miles de seguidores que quieren volver a disfrutar lo que vieron el lunes a las 22.30–. Diego Capusotto logró demostrar que no sólo existe otro humor en la Argentina, sino que puede tener un lugar en la tele y con buenos resultados. En agosto alcanzó los 3,05 de promedio. El canal también está muy satisfecho con el desarrollo de Cocineros Argentinos. El ciclo conducido por el cheff Guillermo Calabrese nació como una alternativa que prioriza la cultura gastronómica de todo el país y la desarrolla con humor. Cocineros Argentinos pasó de 1,5 de rating de promedio en enero a 2,2 en agosto.
“De acuerdo con Ibope estamos en un promedio mensual que ronda los 4 puntos, sólo 0,9 detrás de América. Eso equivale a la mejor medición de Canal 7 de los últimos 15 años. No me animo a decir más porque no tengo todos los datos. Pero Aresco ya nos ubica por encima de Canal 9 y América. Ibope trabaja con un universo de 800 hogares de Capital Federal y Gran Buenos Aires. No cuestiono su legitimidad, pero digo que ellos determinan una muestra de clientes que para nosotros no es representativa. Pero igualmente ambas medidoras certifican que Canal 7 vive un proceso de crecimiento sostenido. Más allá de los números, la gente percibe que nuestra pantalla mejoró conceptualmente. Durante los años ’90 la señal fue sistemáticamente abandonada, postergada y excluida. El proceso que hoy vivimos reconstruyó el canal a nivel equipamiento, lo incluyó en el proceso de digitalización, y generó una programación con identidad que día a día recupera espacio en los televisores de los argentinos”, concluye Bonavetti.
