La salud olvidada

Año 3. Edición número 152. Domingo 17 de abril de 2011

Las controversias producidas a partir de las reformas en el funcionamiento de la Policía Federal y sus implicancias en la Ciudad de Buenos Aires tuvieron el efecto colateral de evidenciar la crítica situación del sistema de salud en relación con las comunidades de la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires y, en particular, de las villas y asentamientos, donde viven cerca de 300.000 personas (el doble de la población de Tierra del Fuego). Centros de atención primaria de la salud han cerrado sus puertas por tiempo indeterminado, los hospitales han visto gravemente resentido su funcionamiento, y también se ha hecho evidente que el sistema de emergencias de la Ciudad no cuenta con servicios idóneos para garantizar la cobertura en las villas.
Recordando las críticas jornadas del conflicto del parque Indoamericano, una vez más el oportunismo político de los actores, dejó a las comunidades más vulnerables libradas a su suerte.
La atención primaria de la salud, especialmente para las comunidades cuya vida se realiza en las condiciones más adversas, es una garantía básica de dignidad que ningún Estado legítimo debe desatender, ni de la cual puede desentenderse.
Es inadmisible que se pierdan vidas humanas porque el Same carece de protocolos adecuados para prestar el servicio en las villas; es inaceptable que los trabajadores de la salud carezcan de garantías básicas para prestar su servicio en los lugares en que son más necesarios.
Si algo deberíamos haber aprendido es que nada puede estar por encima del respeto a los derechos humanos, y que la acción del Estado debe dedicarse prioritariamente a las comunidades cuyos derechos humanos están más en riesgo. En relación con los derechos sociales, esa acción prioritaria debe dirigirse a las comunidades socioeconómicamente más vulnerables.
Las autoridades han fallado gravemente en este principio. La salud de quienes más necesitan de la acción del Estado está siendo gravemente desatendida. Es imperioso reordenar las prioridades.

Promedio: 4.5 (2 votos)
Seguinos en Twitter
Print preview icon

Otras notas

  • No hay luz, no hay agua, no hay teléfonos. La situación en los pequeños Centros de Salud y Acción Comunitaria (Cesac) que el Gobierno de la Ciudad tiene a su cargo para atender urgencias en barrios vulnerables están al borde del colapso y durante el año pasado sólo recibieron el 5 por ciento del presupuesto de salud. El acceso a la salud por parte de los sectores más necesitados de la población está en coma profundo. La muerte de Humberto Ruiz luego de que una ambulancia del SAME se negara a entrar a la villa 31 refleja una situación habitual y muestra la peor cara de la ausencia del Estado.

  • En América latina y el Caribe viven 108 millones de adolescentes entre 10 y 19 años, el 19 por ciento de la población total de la región; muchos de ellos carecen de acceso a una educación de buena calidad; a la atención de la salud básica, al apoyo en materia de discapacidad y salud mental, y a espacios que les den oportunidades de participar plenamente en sus comunidades.

  • La situación de la salud pública en la provincia de Buenos Aires es todavía más compleja que en la Ciudad. Por la cantidad de habitantes, por su enorme desarrollo geográfico, por los todavía más drásticos contrastes sociales y por políticas del área que están lejos de cubrir la demanda. La provincia cuenta bajo su órbita con 57 establecimientos de diversa complejidad. El presupuesto de salud alcanza los 5.600 millones de pesos, un monto levemente mayor al de la Ciudad de Buenos Aires, a pesar de que debe dar respuesta a casi cuatro veces más ciudadanos.

  • El Gobierno de la Ciudad tiene la obligación de tener dotaciones suficientes de cualquier especialidad crítica, entre ellas, la anestesiología. Esto es una responsabilidad indelegable del Ministerio de Salud porteño que permite que, desde hace ya mucho tiempo, las ambulancias del Same trasladen a los anestesiólogos de un hospital a otro. En cualquier sistema sanitario deben planificarse los recursos humanos necesarios para que la población esté cubierta, porque la salud es un derecho humano fundamental y universal.

  • En el marco del Plan Integral de Promoción del Empleo Más y Mejor Trabajo, días pasados se firmó un Convenio Marco entre el Ministerio de Trabajo de la Nación y 17 comunidades del pueblo Wichi de la localidad de Embarcación, en la provincia de Salta.
    La firma estuvo a cargo del licenciado Enrique Deibe, Secretario de Empleo del MTEySS, y dos representantes de las comunidades, Ramón Paz y Facundo Vázquez.

  • Utilizar: Infección por el VIH o VIH y sida.
    No utilizar: El término sida cuando se quiere hablar de VIH. El sida engloba una gama de condiciones que se dan cuando el sistema inmunológico del organismo se ve gravemente dañado debido a la infección por el VIH. La condición de persona viviendo con VIH no implica forzosamente que se tenga sida, ni que la enfermedad se vaya a desarrollar.

    Utilizar: Persona con VIH, persona que vive con el VIH o personas que viven con sida.