Llegamos muy felices al Salón de los Patriotas a esperar que una vez más nuestra Presidenta nos contara a todos los argentinos sobre la decisión de dar otro paso certero hacia la democratización de las comunicaciones y la profundización de un modelo que en todas las esferas, y particularmente en la que me toca desempeñarme, tiene como principal bandera la igualdad y la inclusión social. Y, una vez más, Cristina nos sorprendió e hizo que nos vayamos mucho más felices. Junto a las medidas históricas que la Presidenta anunció en su firme vocación por democratizar el acceso al principal medio de comunicación de la Argentina, como es la televisión, nos garantizó que se volvería a someter al voto popular. Y nuestro mayor compromiso con la continuidad del proyecto político que Cristina junto a Néstor hizo crecer y contagiar entre todos nosotros, es seguir trabajando.
Por eso, con el aliento constante del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, estamos trabajando arduamente para concretar los anuncios hechos el martes, que surgen y están contenidos en dos de las medidas más trascendentes de la historia de la radiodifusión en el país: la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y la implementación de la TV Digital.
El llamado a concurso de 220 licencias pone en valor principios como la pluralidad de voces y la diversidad de contenidos que forman parte del espíritu de la Ley 26.522 y de la nueva propuesta de televisión digital. Arsat prestará la infraestructura necesaria para la transmisión de las nuevas señales multiplexadas (en una misma frecuencia entran varias señales) y facilitará la convergencia de la antigua TV, la analógi ca, a la nueva, la digital.
La vieja y justa lucha de los sectores sin fines de lucro por hacer que el espacio social que representan también pueda ser visto, contado y escuchado en televisión, tiene finalmente una franca victoria que posibilitará que las pantallas empiecen a poblarse de historias, miradas y sentidos múltiples y alternativos a la propuesta comercial actual.
Hoy, la democratización en el acceso a la TV abierta es una realidad, ¡y vaya qué realidad! Desde la primera transmisión televisiva en 1951 hasta hoy, sólo se generaron 44 canales de aire, y ahora este gobierno convoca a 220 señales nuevas. En un día se hizo cinco veces más que lo logrado en 60 años.
Garantizar el acceso a las frecuencias es sin duda un gran paso que debe estar acompañado de la producción de contenidos. Este gobierno toma el desafío de generar los espacios para propiciar las diferentes expresiones y alentar la producción de horas de televisión de calidad que den cuenta de la riqueza discursiva, cultural, geográfica y federal que existe en nuestro país.
En tal dirección, la Presidenta declaró de interés público al Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentino (Bacua), un espacio de intercambio y uso común de producciones televisivas para que todas las frecuencias públicas puedan federalizar sus contenidos, abastecer su grilla de programación con los aportes de las diferentes regiones y cumplir con el 30% de cuota de pantalla local que establece la nueva ley de medios.
La de la televisión digital es, tal vez, la innovación tecnológica más importante de los últimos tiempos y abre el camino para un nuevo paradigma productivo en otros órdenes no vinculados directamente a los medios, que seguirá el rumbo digital.
Pero más allá de las mejoras tecnológicas que la nueva televisión posibilita, este Gobierno tiene una fuerte decisión y sobre todo una gran voluntad del Ministerio de Planificación en restituir a todos los argentinos su derecho a una buena imagen, a un sonido adecuado, a nuevos contenidos, a más cultura y a invertir la lógica reiterada que históricamente provocó que la primera ola de la vanguardia tecnológica sea siempre apropiada por las elites dominantes. En la Argentina y de la mano de la televisión digital este mecanismo encontró su límite.
Los humildes de nuestra patria fueron los primeros que pudieron acceder gratuitamente a un decodificador, ver las nuevas señales digitales, disfrutar del primer clásico del fútbol en HD, y son los que ahora podrán tener un LCD a través del plan Televisión para todos. Estamos doblemente felices. El lanzamiento de la candidatura de Cristina como parte de un acto de fuerte contenido cultural e innovación tecnológica, y que tiene que ver con lo que estamos trabajando, nos llena de orgullo y nos compromete a redoblar los esfuerzos para seguir transformando la televisión argentina con un espíritu inclusivo y federal. Y a seguir haciendo, también con el principal medio de comunicación de nuestro país, más justicia social.
