No ha existido ninguna reunión de Ricardo Alfonsín con Francisco de Narváez, aunque no descartamos un acuerdo en la provincia del Buenos Aires. Con el macrismo no tenemos cercanía porque es necesario mantener la mirada del partido”, comentó el diputado radical Ricardo Gil Lavedra. De esta manera, dejó entrever que se busca conformar un frente con el peronismo disidente, pero que el candidato presidencial sería Alfonsín.
La semana pasada, luego de que trascendiera la posibilidad de un acuerdo con De Narváez, el hijo del ex presidente explicó vía Twitter que quería sumar a todos los que “tengan coincidencias programáticas, para trabajar sin sectarismos, ni dogmatismos”.
La presión de conformar un frente que pueda disputarle lugar al oficialismo nacional, en distritos claves como la provincia de Buenos Aires o la Capital Federal, comenzó a escucharse en boca de varios precandidatos presidenciales que temen quedar reducidos a una mínima expresión con el avance del kirchnerismo. A su vez, el radicalismo busca aliados que puedan sumarle votos a Alfonsín, en jurisdicciones con gran densidad demográfica.
El diputado porteño y jefe de campaña de Francisco de Narváez, Daniel Amoroso, dijo que todo lo que se comenta con respecto a un acercamiento del radicalismo con De Narváez es a nivel legislativo y que “nada limita que Alfonsín no quiera a Macri. Es obvio que primero quiere hablar con los sectores de su propio partido como Julio Cobos”.
Luego de anunciar su declinación a la candidatura presidencial y acusar al alfonsinismo de cerrar el partido a eventuales acuerdos que excedan el marco del centroizquierda, el vicepresidente se reunió con Alfonsín para conformar una “comisión de asesoramiento político” y elaborar conjuntamente un programa de gobierno.
De esta manera, la UCR buscó mostrarse unida, sin fracturas y alineada bajo la candidatura del diputado radical que ahora se muestra más accesible a buscar coincidencias con otros partidos, como reclamaba Cobos.
En el alfonsinismo explican que pueden llegar a coincidir con un peronista disidente en un distrito, pero no a nivel nacional.
Para el GEN y el Socialismo, posibles aliados del radicalismo, no se puede acordar con alguien que representa el neoliberalismo de los ’90. “No pasa por alfonsinistas o no alfonsinistas, sino que es una movida transversal. Me da la sensación de que están en un debate interno. Nosotros no adscribimos con sectores que consideramos conservadores y vinculados con la década del ’90”, dijo el diputado del GEN Gerardo Milman. Y agregó: “Nosotros venimos de conversaciones con los radicales, el socialismo y Proyecto Sur. Pero los rumores de una colectora entre Alfonsín y De Narváez hicieron que detuviéramos todas las conversaciones hasta que el panorama sea claro”.
Por su parte, el socialista Roy Cortina señaló: “No estamos de acuerdo en conformar una alianza con el Peronismo Federal ni con el PRO. Con la tendencia que tenían Cobos y Sanz, más vinculados con el centroderecha, tampoco teníamos nada que ver. Existe, además, la idea de juntar a todo la oposición, a como dé lugar, porque hay sectores que consideran que es la única manera de ganarle al kirchnerismo. Esto tiene que ver con la desesperación de algunos factores de poder y ciertos medios de comunicación”.
Este coqueteo con sectores de centroderecha pueden tensar las relaciones que mantienen, hace años, los radicales con los socialistas en la provincia de Santa Fe. El diputado socialista de la provincia de Buenos Aires Ricardo Cuccovillo, referente del gobernador Hermes Binner en ese territorio fue contundente: “Nosotros apuntamos a que la candidata bonaerense sea Margarita y a que seamos claros en el orden provincial y nacional. Binner podría ser el candidato a presidente de un espacio progresista de centroizquierda” remató.
