–¿Qué lectura hace de las políticas de seguridad implementadas hasta ahora por el Gobierno Nacional?
–Fue muy buena la decisión del Gobierno Nacional de crear el Ministerio de Seguridad porque ello pone en evidencia el grado de interés en el tema y la decisión de formular políticas específicas para el área. También lo fue la designación que hizo la Presidenta de la persona de Nilda Garré para la cobertura para dicho cargo. Las diferentes medidas que se han ido tomando ratifican tal aserto. En primer lugar, me parece por demás interesante e importante el establecimiento del control civil y el manejo de las políticas de personal, empezando con lo referido a ascensos, materia antes de exclusivo resorte policial. Fue un acierto liberar a la Policía Federal de la expedición de pasaportes porque no sólo no era su función, sino que distraía una considerable cantidad de personal.
Luego hay cuestiones que por razones obvias no han tomado estado público pero que se vienen elaborando dentro de los equipos ministeriales tales como la producción de información (aspecto esencial en toda fuerza policial), la inteligencia de la información y la elaboración de una serie de protocolos tales como los referidos al uso de la fuerza, las protestas sociales y demás.
–¿Qué rol deben cumplir las fuerzas de seguridad en un sistema democrático como el nuestro?
–Las fuerzas de seguridad en un sistema democrático deben responder al control y a la conducción estratégica del gobierno, a través de sus funcionarios técnicamente calificados; compete al gobierno a través de sus autoridades legítimas diseñar, implementar y evaluar políticas de prevención y control de la violencia y el delito. La agencia policial integra –junto con la judicial, la penitenciaria y la legislación penal– el sistema penal y debe contribuir al pleno disfrute de sus bienes jurídicos personales y al goce de las libertades por parte de la comunidad. Debe utilizar la fuerza dentro del marco de autorizaciones que concede la ley, y entender que su misión fundamental es la protección de la persona y no la de un régimen determinado, para lo cual debe integrarse con la comunidad y trabajar junto a ella.
