Les falta algo

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Año 4. Edición número 175. Domingo 25 de septiembre de 2011

La crisis de 2001 dejó a los partidos políticos desconcertados. Ninguno de ellos entendía nada pero todos creían entenderlo todo. Tanto era así que el partido especialista en administración del poder (el justicialismo) creyó que Néstor Kirchner era el mal menor. Pero la movida K sacudió la modorra y el desconcierto de los partidos políticos con la energía de un carnaval desenfrenado. Y quedaron todos más perplejos que antes.
Aquella crisis precisaba que alguien supiera interpretarla y orientarla. Néstor lo hizo. Como dicen sociólogos y politólogos, supo interpelar a la sociedad. Pero lo hizo de tal manera que sus políticas generaron, al mismo tiempo, una buena cantidad de certezas y una nueva y apasionante cantidad de desconciertos. Hasta unos cuantos peronistas quedaron desorientados. Y lo que es peor, la confusión llegó a los rincones más profundos de la gorilidad. Entre los méritos de la política K incluyamos su capacidad para dejar atónitos a los gorilas.
Yo conozco a un empresario cuyo modelo de político es Ricardo López Murphy. A este empresario le va muy bien con la gestión K. Su empresa crece y sus empleados lo respetan. Según él, para ser moderna, justa y democrática, la Argentina necesita un gobernante liberal, radical, educado, decente y gorila como López Murphy. Siempre lo vota. Pero esta vez no puede presentarse a las próximas elecciones: contra lo que era de esperar de un gorila empedernido, encontró la solución en el peronismo. Votará a Duhalde... La movida K sinceró que hay peronistas que se postulan como candidatos de los gorilas.
Nuestro empresario sabe que uno y otro proponen políticas contradictorias, pero su desorientación es tan grande que eso dejó de importarle. Vive una especie de esquizofrenia. El tipo está de acuerdo con algunas cosas, como tener una Corte presentable o la Asignación Universal por Hijo (aunque diga que algunos la usan para otra cosa); también le gustan el matrimonio igualitario, el proyecto Conectar Igualdad y la promoción del consumo. La política cambiaria no está mal. Sí, hay cosas que le gustan. ¡Eso es lo que le da bronca! Quiere que esas cosas las hagan dirigentes como los que él vota. No soporta que “esta gente” haga cosas con las que él coincide. Es intolerable. Lo enfurece que esas buenas políticas las hagan “ellos”. Se indigna cuando descubre que por culpa de estos peronistas progres de ahora... su empresa crece y encima lo dejan sin banderas políticas. No los va a votar ni loco. De pura bronca nomás, como los chicos.
Sigmund Freud asegura que, en algún momento, las nenas descubren que ellas no tienen pito, que les falta algo que los nenes sí tienen. A eso se lo suele llamar la “envidia del pene” y sobre esa observación el psicoanálisis propuso una teoría del desarrollo psicosexual de las mujeres. Algunos discuten esa teoría. Pero, si fuera cierta, hoy a los gorilas les pasaría algo semejante: han descubierto que a ellos les falta algo que
otros sí tienen.

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Otras notas

  • No es necesario retroceder mucho para encontrar su origen. Basta con ir hasta marzo de 1955 y detenerse en un programa cómico, La revista dislocada, que conducía Delfor. “Deben ser los gorilas, deben ser, que andarán por ahí”, proclamaba una canción festiva, pegadiza, en la que se parodiaba a un científico borracho, empeñado en encontrar un cementerio de gorilas.

  • En medio de tantas elecciones, lo notable es la ausencia de los partidos políticos. No se los ve ni se los nombra. Existen, están ahí, funcionan, se usan sus estructuras, negocian... pero dejaron de ser los protagonistas públicos de la política.

  • En 1973 caí preso cuando atacamos un cuartel del Ejército durante un gobierno peronista. Ahora, 37 años después, muere un ex presidente peronista y hay que decir algo sobre ese virus nacional conocido como los gorilas.

  • Daniel (Scioli) irá por la reelección para gobernador, no piensa en la presidencia”, dijo a Miradas al Sur Gustavo Marangoni, hombre del círculo de confianza de Scioli desde hace 13 años, y vicepresidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Se licenció en la Universidad de Salvador, en Ciencias Políticas, y tiene un magíster en Relaciones Internacionales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Ocupó funciones en la Junta Nacional de Carnes y en la Jefatura de Gabinete nacional.

  • Cuando tomé conciencia de que mi voto coincidía con el del 50,07 de un país llamado Argentina, tuve varias sensaciones. La primera, el vértigo que se considera lo contrario de la claustrofobia: el exceso de oxígeno de los espacios abiertos llegaba a mis pulmones, acostumbrados por años y años a los ambientes más bien cerrados y contenedores de las minorías intensas. Y conste que en 2003 voté a Néstor Kirchner. O sea, participé de ese 22 por ciento tan intenso como incierto del frustrado ballottage.

  • Las elecciones en Santa Fe ofrecieron las únicas auténticas novedades en lo que va del proceso electoral 2011: los votos que obtuvieron Miguel del Sel y María Eugenia Bielsa. En los demás casos, los resultados estuvieron dentro de lo previsto, o dentro de la tradición de cada distrito. La sorpresa santafesina reavivó el debate acerca de la Boleta Única.