Los comercios tendrán que aceptar dinero electrónico
La decisión está tomada, aunque demorará todavía algún tiempo que entre en vigencia. El Gobierno quiere combatir la evasión y solucionar la falta de efectivo y la fórmula que encontraron el Banco Central y la Administración Federal de Ingresos Públicos es obligar a los comercios a aceptar dinero electrónico. Se trata del Programa de Formalización Fiscal para la venta al Consumidor Final; esto es básicamenteel pago con tarjetas de débito y crédito.
La reacción de las cámaras de comercio fue de rechazo inmediato, con el argumento de que tiene un alto costo difícil de afrontar para los pequeños negocios. Y sugieren que La AFIP busque a los evasores en los modelos de negocios como la feria de La Salada y La Saladita, que se replican en todo el país y por el volumen de facturación se estima que evaden unos $12.000 millones anuales.
El Programa fue negociado por la titular del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, y el responsable de la AFIP, Ricardo Echegaray. En una primera etapa, abarcará a los comercios inscriptos en el Régimen General de IVA y Gananciay y más tarde se extenderá la obligación también a los monotributistas.
Desde hace semanas hubo encuentros con las cámaras empresariales para analizar soluciones al problema de la falta de efectivo, tras los problemas que se registraron en vísperas de las fiestas de Navidad y Año Nuevo, y además la cuestión de inseguridad por el movimiento de dinero en las sucursales bancarias.
Fuentes oficiales le confirmaron a BAE que el trabajo sobre la nueva resolución se desarrollará "con la celeridad que el caso requiere" y en cuanto a los principales efectos se considera que, además de la reducción de circulación de billetes, habrá una mayor posibilidad de controlar el pago de IVA y Ganancias. De esta forma, la AFIP sumaría nuevos elementos a su estrategias bajo la tónica de la "percepción de riesgo".
El esquema también implicará el incremento en el uso del sistema de Postal Numeric Encoding Technique (Posnet), el cual tiene un costo que para muchos comercios pequeños representa una erogación adicional.
En tal sentido, desde el Gobierno podrían declarar como "indispensable" la adquisición de los equipos para realizar las transacciones electrónicas, como ya sucedió en algún momento con las cajas registradoras que se utilizan para facturar cualquier venta.
Por otra parte, entre los principales escollos del mecanismo se estima que los mismos no surgirán en el área metropolitana, ya que el uso de tarjetas es habitual, pero la aplicación se ve más que complicada en el interior del país.
Al respecto, una fuente le aseguró a este medio que "el actual esquema bancario del interior del país no puede soportar el aumento de operaciones que deberían registrarse. Por lo que las autoridades deberán habilitar finalmente a las entidades que desde hace tiempo esperan la luz verde para sentar sus filiales en varias provincias".
Repercusiones. El titular de la Cámara de Comercio de la Argentina, Carlos de la Vega, expresó a este diario que "la norma va a ser efectiva sobre los comercios medianos y grandes. El pequeño minorista no va a aceptar pagar el costo del Posnet ($200 mensuales) y sobre todo en el interior del país", y agregó que "algunos piensan que con esto se va a evitar la venta en negro, pero lamentablemente no".
• La resolución que viene
• La operatoria en centros de venta como La Salada y similares vuelve al centro de la cuestión. Desde la CAME consideran que allí hay competencia desleal “por el manejo efectivo y la venta en negro”.
• El debate sobre la presión tributaria también se instala a partir de la bancarización. Con este sistema se considera imperiosa una reducción gradual del tributo.
• Si bien en una primera etapa la futura resolución comprenderá a los contribuyentes registrados, los monotributistas también están en la mira del nuevo esquema.
• El Postal Numeric Encoding Technique (Posnet) tiene un costo ($200) por mes que para muchos comercios pequeños representa una erogación adicional.
• De cumplirse cada uno de los objetivos previstos en el nuevo esquema, el sistema bancario y su servicio a empresas y particulares estará bajo una rigurosa prueba de eficiencia por el incremento de operaciones que se canalizarán a través de las tarjetas de crédito y de débito.
