Lugo a un paso del juicio político
El médico presidencial guaraní Alfredo Boccia informó que el jefe de Estado paraguayo Fernando Lugo amaneció de buen ánimo ayer luego de extraerle muestras para un análisis en el marco del tratamiento con quimioterapia que lleva adelante el número uno del gobierno paraguayo. Sin embargo, en lo estrictamente político, el ex sacerdote tercermundista no goza de buena salud ya que el Congreso avanzó con el pedido de juicio político contra uno de los ministros más leales a su persona: el número uno de la cartera de Defensa Luis Bareiro Spaini.
Spaini, que viene durante toda su gestión seriamente enfrentado con la embajada norteamericana en Asunción, recibió durante este fin de semana el pleno apoyo de la primera línea de su ministerio a través de un comunicado oficial que sacudió a la prensa guaraní por el voltaje político de la denuncia: “Por informaciones fidedignas provenientes de los mismos círculos implicados en el montaje operativo psicopolítico de ciertos sectores de la oposición, la pretensión del juicio político al ministro Bareiro Spaini es sólo el anticipo y primer paso del real objetivo estratégico final: el juicio político al presidente Lugo”. Además, la avanzada parlamentaria contra Luis Bareiro Spaini fue caracterizada esta semana por el Foro de San Pablo que sesionó en Buenos Aires –“El Foro comunista de Sao Paulo”, según el acérrimo diario opositor asunceño ABC– como “un plan retardatario y antidemocrático. El secretario de cartera de Defensa, que ha defendido con valentía la soberanía del Paraguay ante los descarados intentos de injerencia por parte del imperialismo norteamericano, está sufriendo una nueva operación de calumnias por parte de la oposición paraguaya”.
En concreto, para la cartera de Defensa paraguaya hay en marcha un operativo político que ha sido un “intento reiterativo y sistemático frustrado ya en varias ocasiones”, desde que en agosto de 2008 asumió el nuevo gobierno encabezado por el ex obispo católico. “Ahora, esta intención y propósito son reflotados con el malicioso argumento de que el progresivo deterioro de la salud del presidente Lugo le impedirá continuar sus funciones en un plazo relativamente breve, lo cual implica una alternativa de contingencia. Estos mismos dirigentes opositores fueron quienes promovieron el rechazo de la adhesión de Paraguay a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), cuyo brazo ejecutivo es el Consejo de Defensa Suramericano, representado por el ministro de Defensa de cada país, entre ellos el ministro Bareiro Spaini por Paraguay”, agrega la nota oficial.
Recapitulando, la oposición sospecha que Spaini fue cómplice del robo de fúsiles en unidades militares que habrían ido a parar a las manos del ignoto Ejército del Pueblo Paraguayo, una supuesta organización insurgente de la que no se tienen pruebas fehacientes de su existencia pero que ha habilitado la puesta en marcha de políticas de mano dura y hasta la declaración de un estado de sitio en el norte paraguayo.
La primera réplica al comunicado de Defensa llegó de parte del líder de la Unión de Ciudadanos Éticos, Lino Oviedo, para quien Bareiro Spaini “sólo quiere apañar su ineficiencia al frente de la cartera de Estado y por eso habla de un golpe contra el presidente”. El ex general golpista agregó a una radio de Asunción que “nadie quiere hacer un golpe de Estado contra el presidente Lugo; al país, al pueblo, a nadie le conviene eso”. Paradójicamente, Oviedo ya había sido denunciado apenas asumido el gobierno de Lugo como uno de los participantes de una reunión en la que se habría avanzado en planes de desestabilización, junto a mandos militares y a figuras del otrora hegemónico Partido Colorado.

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