Más lectura, mejores ciudadanos

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Año 4. Edición número 178. Domingo 16 de octubre de 2011
Rodolfo Hamawi, Daniela Allerbon y Martina López Casanova en el seminario de promoción de la lectura. (SECRETARÍA CULTURAL DE LA NACIÓN)
Especialistas nacionales e internacionales participaron del seminario Basta de anécdotas organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación, sobre las nuevas estrategias para la promoción de la lectura como base del desarrollo cultural.

¿Puede la literatura ser para nosotros algo más que un recuerdo de la infancia? Quiero decir: ¿quién continúa, quién persiste, quién sigue hablando de literatura después del instituto?
Roland Barthes

Sociólogos, educadores, escritores y antropólogos disertaron en el simposio bajo la convocatoria “Basta de anécdotas, bases para la sistematización de políticas públicas de promoción de la lectura”, organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación, a través de su programa Libros y Casas, con sede en el Teatro de La Máscara. Los debates y reflexiones sucedieron en torno de la relación entre la lectura y la integración comunitaria; la participación ciudadana, la salud y la crianza; la reinserción social, la construcción de la subjetividad, y la resiliencia.
¿Por qué Basta de anécdotas? Quizás porque el recuento de experiencias no permite la generalización. Quizás porque es difícil pensar en políticas que, realmente, se pongan en práctica en la vida de los ciudadanos. Desde la organización manifiestan que el seminario busca pensar no sólo en términos de reflexión y sistematización de experiencias, sino desde la unión de los dos puntos a través del aporte de los especialistas.
Entre los invitados, se destacaron Michel Peroni (Francia), Beatriz Helena Robledo (Colombia), Lorenzo Gómez Morín (México), Eliana Yunes (Brasil), Fabiano Piuba (Brasil), Mempo Giardinelli (Argentina), Sandra Comino (Argentina), Martina López Casanova (Argentina) y Vicente Muleiro (Argentina). Los encargados de inaugurar el seminario fueron Jorge Coscia, secretario de Cultura de la Nación; Rodolfo Hamawi, director de Industrias Culturales; Eduardo Rinesi, filósofo, politólogo y educador, y Daniela Allerbon, editora y gestora cultural.
“La idea es pensar para qué se lee y por qué se lee, para así poder diseñar mejores políticas de promoción de la lectura desde el Estado”, dice Allerbon, coordinadora de Libros y Casas, programa que funciona hace más de cinco años y cuya dinámica consiste en entregar una biblioteca de 18 libros a cada una de las familias que reciben las casas de los Programas Federales de Construcción de Viviendas de todo el país.
El objetivo de este tipo de programas es el de democratizar el acceso a los libros y fomentar la lectura entre los sectores más vulnerables. “Pudimos ver que entre los libros preferidos se encuentra Manual de las mujeres, un libro que hizo que muchas mujeres pusieran fin a las situaciones de violencia familiar de las que eran víctimas dejando entrever la lectura como una herramienta capaz de repercutir en todos los ámbitos de la vida de una persona”, cuenta Allerbon.
Jorge Coscia aseguró a Miradas al Sur: “La lectura construye la propia historia, promueve la reflexividad y fortalece la identidad, la literatura debe ser entendida como un principio organizador de identidad, es una guía hacia la construcción de un futuro común porque se nutre del entramado de los discursos sociales que circulan”.
En ese sentido, “la lectura es uno de los primeros contactos que tenemos con el mundo de la cultura, es un deber fundamental del Estado promoverla en todos los niveles y en todas sus formas”, agregó el funcionario recordando las distintas iniciativas que ha impulsado el Gobierno para impulsar y fomentar la lectura, como el Consejo Nacional de Lectura, la Encuesta Nacional de Hábitos de Lectura y los programas Conectar Igualdad y Libros y Casas.
Por su parte, Rodolfo Hamawi, director de Industrias Culturales, también reforzó la importancia de impulsar la lectura en tanto decisión de Estado y aseguró que “el libro es una herramienta fundamental de educación, de libertad y, sobre todo, de formación de ciudadanía”. El funcionario explicó que este seminario es parte de una política integral hacia el libro que tiene como base la conformación del Consejo Promocional de la Lectura, cuyo objetivo es la coordinación de acciones con los ministerios de Educación, Salud, Desarrollo Social y Trabajo, así como con bibliotecas populares y nacionales.
En el día de la diversidad cultural, Hamawi contextualizó: “El libro es el mejor instrumento para desarrollar la diversidad cultural. Es el vehículo que nos permite el contacto con culturas, mundos e historias diferentes y nos lleva a integrarnos en esa diversidad”.
Al finalizar la presentación, Hamawi explicó los alcances del Programa Libros y Casas y detalló la creación de la primera Escuela Nacional de Libreros, que ya tiene dos sedes: Buenos Aires y Córdoba.
Eliana Yunes, oriunda de Brasil, especialista en el fomento de la lectura, promotora de políticas públicas, diseño y difusión de programas de lectura, consultora y asesora de organismos internacionales, se encargó de reconocer que si bien la lectura “no es la solución para los males de la vida social, sí es un instrumento que favorece el pensamiento. Se trata de garantizar que este derecho esté disponible para todas las personas para así apoyarlos en su deber ciudadano. Por la lectura circula la información y se crean las condiciones de formación y actitud crítica”.
Yunes habló del leer en común y deslizó propuestas para combatir ese desinterés, esa indiferencia y ese rechazo tan común que todavía genera la literatura. Y en sus disertación se comprobaron las posibilidades ciertas de pensar en nuevas y simples estrategias de promoción de la lectura.
Dijo Yunes: “Los libros pueden estar en todas partes, desde consultorios médicos (que en general sólo tienen revistas con chismes de la farándula) hasta restaurantes, donde una carta con cuentos puede acompañar la de los platos. Lo fundamental es una amplia y permanente formación de personas que vivan la práctica de la lectura en los espacios más diversos y en el uso de distintos lenguajes. Claro está que hacer política a partir de la sociedad civil es algo que se perdió con los griegos, sin embargo, es posible recuperar la práctica cuando verdaderamente se quiere alcanzar un objetivo y se decide planear, cuidar estrategias y viabilizar, en común, un interés que envuelve a la población como un todo”.

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