La situación del mercado financiero mundial y el cierre del canje de deuda llevado adelante por el Ministerio de Economía cuatro meses atrás, está permitiendo un paulatino regreso al crédito internacional a tasas menores a los dos dígitos. Una situación inédita desde que Argentina cayó en default y que fue uno de los objetivos trazado por Amado Bodou y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, cuando comenzaron la ronda de negociaciones con los tenedores de deuda.
El viernes pasado, el riego país cerró a 528 puntos, un registro que no se daba desde el segundo trimestre de 2008. La caída de este índice es el que permite que tanto el Estado Nacional y los provinciales como las empresas particulares puedan obtener créditos a un menor costo financiero. De hecho, la distribuidora de electricidad Edenor consiguió dos semanas atrás colocar deuda por un valor nominal de 140 millones de dólares a un plazo de 12 años y con una tasa de 9,75%. En el caso de las provincias, en el mes de julio la provincia de Chubut emitió un fideicomiso por 150 millones de dólares, a 10 años y con una tasa del 9,66%. Unas condiciones mucho más favorables a las que se embarcó el gobierno porteño de Mauricio Macri, que en el mes de marzo emitió un bono por 475 millones de dólares y con una tasa del 12,5%.
Para Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, los de Edenor y Chubut no son casos aislados sino el reflejo de lo que se viene en materia crediticia para Argentina como efecto post-canje de la deuda. “A medida que Argentina avance en la caída del riesgo país como consecuencia del cierre de canje de deuda, van a darse más casos como éstos. Esa caída del riesgo país no sólo implica menos costo para el Gobierno Nacional sino que además genera un piso para el resto de las empresas que pueden endeudarse por debajo de los dos dígitos. Todo el mundo busca mejores rendimientos de los que ofrecen los países desarrollados, y entre los emergentes Argentina se está convirtiendo en una opción, aunque no sea tan jugosa como Brasil”, afirma el especialista.
A nivel del Estado Nacional, si bien las condiciones pueden ser mejores que en el pasado para tomar crédito, no está en los planes de la política oficial llevarlo a cabo. “El Gobierno se va a seguir apoyando en las reservas del Banco Central y para eso no necesita crédito”, asegura Castiñeira. Por otra parte, el frente financiero para el Estado Nacional no remite mayores inconvenientes en lo que tiene que ver con el pago de vencimientos del 2011. Los pagos de intereses representan apenas el 1,1% del PBI y los vencimientos de capital el 1,9%.
Con respecto a la deuda pública, tras el último canje, pasó a representar el 20% del PBI. Se trata de índices muy inferiores a los de varios países centrales que sufren en carne propia los efectos de la crisis global. Por ejemplo, en Alemania la deuda representa el 73% del PBI, en Francia el 78% e Italia el 116%.

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