Mejora el acceso al crédito externo

Año 3. Edición número 128. Domingo 31 de octubre de 2010

La situación del mercado financiero mundial y el cierre del canje de deuda llevado adelante por el Ministerio de Economía cuatro meses atrás, está permitiendo un paulatino regreso al crédito internacional a tasas menores a los dos dígitos. Una situación inédita desde que Argentina cayó en default y que fue uno de los objetivos trazado por Amado Bodou y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, cuando comenzaron la ronda de negociaciones con los tenedores de deuda.
El viernes pasado, el riego país cerró a 528 puntos, un registro que no se daba desde el segundo trimestre de 2008. La caída de este índice es el que permite que tanto el Estado Nacional y los provinciales como las empresas particulares puedan obtener créditos a un menor costo financiero. De hecho, la distribuidora de electricidad Edenor consiguió dos semanas atrás colocar deuda por un valor nominal de 140 millones de dólares a un plazo de 12 años y con una tasa de 9,75%. En el caso de las provincias, en el mes de julio la provincia de Chubut emitió un fideicomiso por 150 millones de dólares, a 10 años y con una tasa del 9,66%. Unas condiciones mucho más favorables a las que se embarcó el gobierno porteño de Mauricio Macri, que en el mes de marzo emitió un bono por 475 millones de dólares y con una tasa del 12,5%.
Para Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica, los de Edenor y Chubut no son casos aislados sino el reflejo de lo que se viene en materia crediticia para Argentina como efecto post-canje de la deuda. “A medida que Argentina avance en la caída del riesgo país como consecuencia del cierre de canje de deuda, van a darse más casos como éstos. Esa caída del riesgo país no sólo implica menos costo para el Gobierno Nacional sino que además genera un piso para el resto de las empresas que pueden endeudarse por debajo de los dos dígitos. Todo el mundo busca mejores rendimientos de los que ofrecen los países desarrollados, y entre los emergentes Argentina se está convirtiendo en una opción, aunque no sea tan jugosa como Brasil”, afirma el especialista.
A nivel del Estado Nacional, si bien las condiciones pueden ser mejores que en el pasado para tomar crédito, no está en los planes de la política oficial llevarlo a cabo. “El Gobierno se va a seguir apoyando en las reservas del Banco Central y para eso no necesita crédito”, asegura Castiñeira. Por otra parte, el frente financiero para el Estado Nacional no remite mayores inconvenientes en lo que tiene que ver con el pago de vencimientos del 2011. Los pagos de intereses representan apenas el 1,1% del PBI y los vencimientos de capital el 1,9%.
Con respecto a la deuda pública, tras el último canje, pasó a representar el 20% del PBI. Se trata de índices muy inferiores a los de varios países centrales que sufren en carne propia los efectos de la crisis global. Por ejemplo, en Alemania la deuda representa el 73% del PBI, en Francia el 78% e Italia el 116%.

Sin votos aún
Seguinos en Twitter
Print preview icon

Otras notas

  • El porcentaje es el 92, 4 por ciento del total de la deuda total que el Estado argentino tiene con los acreedores privados. El número definitivo: 81. 800 millones de dólares. Esta fue la cifra total a la que se llegó después de la culminación del canje que finalizó esta semana. Marca el final de un proceso que comenzó hace 9 años cuando el presidente interino Adolfo Rodríguez Saá declaró la cesación de pagos.

  • Luego de que en su brevísimo período presidencial Adolfo Rodríguez Saá declarara la cesación de pagos de la deuda externa, a partir de la llegada de Néstor Kirchner a la Casa Rosada la Argentina inició un verdadero proceso de desendeudamiento externo. Ese camino iniciado en 2003 permite que en la actualidad los compromisos financieros internacionales sean totalmente manejables en el contexto de una economía robustecida. Como lo muestra el gráfico que acompaña este recuadro, la deuda externa argentina pasó de representar el 151% del PBI en 2001 al 41% en 2009.

  • Transcurrido el primer semestre de 2010, los datos de la economía local demuestran no sólo que la Argentina ha superado definitivamente la crisis global iniciada en 2008 sino que a partir del reciente cierre del canje de deuda se abren muy buenas perspectivas para el futuro inmediato. En este sentido, la agencia de calificación Fitch elevó la semana pasada la nota de la deuda y el Banco Central alcanzó un nuevo récord en sus reservas, que ahora trepan a los 50.604 millones de dólares.

  • Para la primera semana de febrero está previsto que una comitiva argentina liderada por el ministro de Economía Amado Boudou y el secretario de Finanzas Hernán Lorenzino viaje a Francia para cerrar definitivamente un acuerdo con el Club de París. La deuda que el país mantiene con dicho organismo es de 6.868 millones de dólares a los que hay que sumarle las penalidades por los intereses compensatorios y punitorios que oscilan entre los 1.200 y los 1.500 millones de dólares.

  • El pago cancelatorio de 2300 millones de dólares, última cuota del denominado Boden 2012, pone fin al proceso de endeudamiento generado a la salida de la convertibilidad, y representa un punto de inflexión en el fenomenal derrotero de endeudamiento que registró el país entre los años 1976 y 2002.
    Creado con una duración de 10 años para compensar a los ahorristas que habían quedado atrapados en el Corralón y la pesificación asimétrica de los bancos, el Boden 2012 le implicó al Estado haber pagado, en ese período, un total de 19.600 millones de dólares, entre capital e intereses.

  • La decisión del la Cámara de Apelaciones de Nueva York, de suspender la aplicación del fallo del juez Thomas Griesa que beneficiaba a los fondos buitres que no ingresaron al canje de deuda, no sólo le permite al Gobierno efectuar sin ningún tipo de inconvenientes los vencimientos de deuda del 15 de diciembre, sino que además le abre a la Argentina la instancia de hacer un ofrecimiento al 100% de los tenedores de deuda y en consecuencia salir definitivamente del default.