“No se asesina por amor, sino por odio”

Año 3. Edición número 126. Domingo 17 de octubre de 2010
Entrevista a Ada Rico y Fabiana Tuñez.

La Casa del Encuentro es una asociación civil sin fines de lucro fundada en Buenos Aires en 2004. Entre sus objetivos institucionales se destacan, entre otros, el trabajo contra toda forma de violencia hacia las mujeres. A falta de estadísticas oficiales, esta ONG realiza todos los años un Informe de investigación de femicidios en el país. El último se refiere al primer semestre de 2010 y da cuenta de 126 femicidios. Ada Rico es la presidenta de la asociación y directora del Observatorio de Femicidios en Argentina de la sociedad civil Adriana Marisel Zambrano. Fabiana Tuñez es la coordinadora general de La Casa del Encuentro. Ambas dialogaron con Miradas al Sur.

–¿Por qué aumentan los femicidios en la Argentina?
–El incremento de los femicidios se debe a una multiplicidad de factores. El principal: en nuestra sociedad se considera a las mujeres como objetos, como cosas de pertenencia de un otro y no como sujetas plenas de derecho. Hay otros factores: la violencia hacia las mujeres no es considerada como una cuestión social, cultural, política y una causa de derechos humanos básicos para vivir una vida libre de violencia. Desigualdades estructurales que ponen a los varones del lado del dominio y a las mujeres en el lugar del sometimiento. Se sigue considerando a la violencia sexista como algo privado y aislado, no como una cuestión social en la que debemos intervenir. Se investiga la vida íntima de la víctima para buscar la justificación y para morigerar el castigo al responsable. Faltan campañas de prevención acerca de los alcances que tiene la violencia sexista. Hay impunidad: los asesinos muchas veces quedan en libertad por “pruebas insuficientes o reciben bajas condenas. Hay insuficiencia de políticas públicas que protejan a las mujeres víctimas de violencia, que luego de efectuar una denuncia contra su agresor se encuentran desprotegidas. El bajo presupuesto para aumentar la capacitación y contratación de las/los profesionales que intervienen en los casos de violencia desde una perspectiva de género que pueda trabajar esta problemática.
–¿Qué debería hacer el Estado para abordar esta problemática?
–Es necesario que se realicen campañas de concientización y de prevención, y se destine un presupuesto acorde para que la ley 26.485, recientemente reglamentada, se pueda implementar. Esta ley es sobre la protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres. Se deben elaborar estadísticas oficiales, con monitoreo de la sociedad civil, para un correcto diseño en políticas publicas. Crear centros de asistencia integral en cada provincia, subsidios, más refugios, hogares de día y de capacitación. Abrir más oficinas de la OVD en todo el país, que atiendan las 24 horas. Y modificar las currículas educativas para trabajar la temática de violencia en los diferentes niveles educativos, e incorporar a las carreras universitarias la materia de género como obligatoria.
–¿Y el poder legislativo?
–Incorporar leyes punitivas hacia la violencia de género e incorporar la figura de femicidio al Código Penal como una figura penal autónoma. Pérdida automática de la patria potestad de parte del femicida y sanción inmediata a quien violara la exclusión del hogar. También debería crearse un registro nacional de personas con antecedentes o denuncias por violencia
–¿Cómo visibilizar el tema?
–Se necesita un trabajo constante y profundo en la sociedad a través de campañas de sensibilización, prevención e información.
–¿Cuál es, en ese sentido, el rol de los medios?
–Los medios de comunicación deberían utilizar un mensaje no sexista y de apoyo a las víctimas de la violencia. No publicar imágenes estereotipadas de la mujer y aquellas frases que reproducen esquemas de violencia. Cuando en algunos medios el asesinato de una mujer por violencia sexista es denominado con el eufemismo de “crimen pasional”, se está justificando el crimen, dejándolo en el ámbito de una cuestión privada, donde por “pasión y por amor” se asesina. Nada más alejado de la realidad. No se asesina por amor, se asesina por odio, por posesión.
–¿Qué debe hacer una mujer golpeada?
–En primer lugar, una mujer víctima de violencia sexista, tiene que empezar a perder la vergüenza y el miedo para comenzar a hablar con sus afectos más cercanos sobre lo que esta sucediendo. Sincerarse y no sentir culpa. Ella no es responsable de lo que esta pasando. Esta es la manera para poder salir de la red de aislamiento en la que el agresor la tiene atrapada. Dejar de justificarlo y perdonarlo. La violencia es un ciclo que volverá a repetirse. Acercarse a las organizaciones que trabajamos esta problemática, para que se la pueda orientar. Y acudir a los organismos oficiales y de la Justicia para dar los primeros pasos para salir de esta situación por la que esta atravesando.

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