La medida puede producir un giro definitivo en la causa Noble Herrera. La resolución que tomó la jueza Sandra Arroyo Salgado, y que empezó a aplicarse esta semana, es la de cotejar la información genética de todas las muestras existentes en la causa. Esto incluye las de sangre y saliva que los hermanos Felipe y Marcela Noble Herrera entregaron en forma voluntaria en diciembre de 2009 y las de ropa que se les sustrajeron en el allanamiento realizado en mayo de este año. Esas prendas presentaron varios perfiles genéticos. Por eso no sirvieron para compararlas con la información guardada en el Banco Nacional de Datos Genéticos (Bndg). Pero si alguno de esos perfiles coincidiera con el de las otras muestras, la causa daría un giro de 180 grados.
Lo concreto que sucedió el lunes pasado fue que se trasladaron al Bndg las muestras que todavía quedaban en el Cuerpo Médico Forense (CMF) y que se habían tomado a fines de 2009. Durante el trámite se verificó que los sobres no hubieran sido violentados y las firmas fueran las correctas. Estuvieron presentes la jueza Arroyo Salgado, la fiscal Rita Molina y los abogados de todas las partes. Dentro de ocho días comenzará el análisis técnico para comprobar si la sangre y la saliva están en buen estado y tienen información de ADN.
El laberinto. El recorrido de las muestras hasta esta instancia fue tan laberíntico como todo el proceso de la causa. En diciembre de 2009, la investigación estaba a cargo del juez federal de San Isidro Conrado Bergesio. El magistrado, que fue apartado por una suma de irregularidades, convenció a los hijos adoptivos de la dueña de Clarín para que hicieran una extracción voluntaria. En el caso de Felipe fue de sangre y en el de Marcela de saliva. Los hermanos pusieron una condición: sólo podían usarse para compararlas con la información genética de las familias querellantes en la causa, García-Gualdero y Miranda-Lascou.
Las muestras se extrajeron en el CMF. Esto fue una irregularidad porque, por ley, debían realizarse en el Bndg. Para atenuar la desprolijidad, Bergesio ordenó al día siguiente –31 de diciembre de 2009– un allanamiento en el domicilio de los Noble Herrera para sustraer muestras de cabello, ropa y cepillo de dientes. Esta vez sí participó el personal del Bndg. Pero hubo otra irregularidad: Bergesio ordenó que dos muestras se guardaran en el CMF y otra en una caja fuerte en su juzgado. Esto cambió en abril de este año, cuando Bergesio fue apartado de la causa por un tribunal superior y Arroyo Salgado se hizo cargo. Lo primero que ordenó fue que las muestras que estaban en el CMF pasaran al Bndg y que la que estaba en el juzgado fuera al CMF, donde estuvo hasta el lunes.
Las otras muestras que formarán parte del cotejo general se tomaron seis meses después, el 28 de mayo de este año. Arroyo Salgado citó en el juzgado a los hermanos Noble Herrera. Les propuso una extracción voluntaria que ellos rechazaron. Cuando se retiraron, la magistrada ordenó que se hiciera un allanamiento en su domicilio. La policía debía seguirlos y entrar con ellos a sus casas para evitar cualquier alteración de las prendas que llevaban puestas. Se sabe que las cosas no fueron así. Los hijos de la dueña de Clarín fueron seguidos pero entraron solos al domicilio de la viuda de Noble y tuvieron un largo rato antes de que ingresara la policía. Repasar quiénes fueron los agentes a cargo del procedimiento y cuál es su situación actual no es un dato relevante para esta nota.
El resultado fue que las prendas que se sustrajeron presentaron varios perfiles genéticos diferentes, con lo que la causa cayó en un nuevo pantano. Pero la última decisión de Arroyo Salgado podría ser un giro definitivo. Todo depende del estado en que estén las muestras que se tomaron en diciembre de 2009. “Pudieron haber sufrido alguna alteración por las condiciones en las que fueron preservadas”, dijo a Miradas al Sur el abogado de Abuelas, Alan Iud.
Arrinconar al juez. La munición jurídica de los abogados de los hermanos Noble Herrera no se hizo esperar. Comenzó el mismo día en que se iniciaron las nuevas pericias, el lunes. Roxana Piña y Alejandro Carrió pidieron que Arroyo Salgado se apartase de la causa. La respuesta de la jueza llegó el viernes y fue la esperable: rechazó el pedido. Ahora, Piña y Carrió pueden apelar ante la Cámara Federal de San Martín. Allí, la que tendría que expedirse es la Sala II, la misma que apartó a Bergesio. Por esto, una fuente de Abuelas señalaba que el objetivo de los abogados de los hermanos Noble Herrera no es sólo recusar a Arroyo Salgado sino hacerlo también con los jueces de la Sala II. En ese caso el pedido pasaría a la Sala I del mismo juzgado. “Son magistrados mucho menos comprometidos con el esclarecimiento de los crímenes de la dictadura”, señaló la fuente. Se refería a los jueces Rodolfo Fossati, Narciso Lugones y Manuel Colotta.
El arrinconamiento que sufre Arroyo Salgado no termina con lo que se acaba de contar. Los abogados de los hijos de la viuda de Noble presentaron también un pedido de investigación en el Consejo de la Magistratura. Es el expediente 187/2010. Ingresó el 19 de agosto. Allí se acusa a la jueza por la forma en que se llevó adelante el allanamienento del mes de mayo. “El accionar fue desmedido.”
El expediente se sorteó y quedó en manos del senador del Frente para la Victoria Nicolás Fernández. Fernández sugirió desestimar la acusación pero el senador radical Ernesto Sanz propuso que se “le dé traslado”. Es decir, que se convoque a la magistrada para que realice su descargo. Eso sucederá en los próximos días. Fuentes del Consejo aseguraron a este medio que todo indica que la denuncia contra Arroyo Salgado no prosperará.
Por último, el lunes 18 de octubre se revisarán las muestras de sangre y saliva que se les sustrajeron a los hermanos Noble Herrera. Diez días después estará la verificación técnica que puede abrir el camino hacia la verdad.
