Orletti: el Cóndor ahora vuela en la sala de un tribunal

Los acusados son Guglielminetti, Ruffo, Martínez Ruiz, Cabanillas y Visuara.

La tortura de los secuestrados constituyó una actividad sistemática de los centros clandestinos de detención, con la salvedad de que en Automotores Orletti, se visualizaron mecanismos especialmente abyectos de tortura, como posteriormente se describirá”, señaló el secretario del Tribunal Oral Federal Uno durante la lectura de la resolución elaborada por el juez instructor Daniel Rafecas. Con la lectura de buena parte de las 584 páginas del texto de Rafecas pasaron las dos primeras jornadas del juicio por 65 delitos de lesa humanidad cometidos en el local de Venancio Flores 3519 por fuerzas del ejército, la policía federal y agentes de inteligencia de la Side al mando del temible Aníbal Gordon, entre el 11 de mayo y el 2 de noviembre de 1976 en el marco del Plan Cóndor de represión entre dictaduras de la región.
Los cinco acusados son los agentes de inteligencia Raúl Guglielminetti, Eduardo Ruffo y Honorio Martínez Ruiz y los militares Eduardo Cabanillas –a quien Carlos Menem quería al frente del Ejército– y Rubén Visuara. Este último tiene como abogado defensor al ex coronel Bernardo Menéndez, uno de los jefes de área del Primer Cuerpo de Ejército en 1976. Se trata de uno de los responsables indirectos de Automotores Orletti, que a la sazón fue condenado en octubre pasado a cadena perpetua por el TOF 5, en la causa Primer Cuerpo, junto a Jorge Olivera Róvere, otro de los ex militares acusados. En la ocasión, Menéndez asumió su propia defensa y aunque resultó condenado el fallo aún está en la etapa de apelación. Por eso puede asumir la defensa de Visuara y presenciar las audiencias de Orletti. Néstor Guillamondegui, ex comodoro y también procesado en Orletti permanece en prisión domiciliaria y está exento de asistir a Comodoro Py 2002.
Las víctimas son 34 ciudadanos uruguayos, 29 argentinos y dos cubanos, cuyos casos serán expuestos a lo largo de al menos 45 audiencias donde brindarán su testimonio 135 testigos, muchos de ellos sobrevivientes de Orletti, como por ejemplo una docena de uruguayos militantes del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) y los actores argentinos Marta Bianchi y Luis Brandoni. También brindarán testimonio el investigador estadounidense John Dinges y el salvadoreño Carlos Osorio por su labor en la desclasificación de documentos del Departamento de Estado norteamericano, entre el período 1975 y 1984 desde el Nacional Security Archive (NSA) con sede en Washington; la documentalista francesa Marie Monique Robin, autora del libro y la película Escuadrones de la muerte. La escuela frances, donde hablan sin tapujos represores argentinos como Genaro Díaz Bessone y Benito Bignone, acerca de los métodos de detención y tortura de ciudadanos. El poeta Juan Gelman y su compañera Mara Lamadrid, al igual que su nieta recuperada Macarena, hija de Marcelo Gelman y María Claudia Iruretagoyena, dos víctimas de Orletti, serán testigos en el juicio. Los familiares de Carlos Santucho, Manuela Santucho –hermanos del líder del ERP, Mario Roberto Santucho– y Cristina Navajas de Santucho, víctimas de la patota de Gordon. Por primera vez el Estado cubano reclamará formalmente ante la Justicia argentina conocer el destino de Crescencio Galañena y Jesús Cejas Arias, los dos funcionarios de su embajada secuestrados en el barrio de Belgrano en julio de 1976 por la banda de Gordon.
El miércoles, el juez federal Rafecas dictó el procesamiento de Miguel Angel Furci acusándolo de los mismos 65 delitos que a sus seis camaradas y le agregó dos casos más: la privación ilegal y tormentos contra los ciudadanos uruguayos Brenda Falero Ferrari y José Luis Muñoz Barbachán. Furci, detenido y procesado en el penal de Devoto, espera la confirmación de los cargos y la elevación a juicio oral de su caso, de modo que no estará presente en las próximas audiencias.
Tampoco estarán presentes los responsables uruguayos de Orletti. Son una docena de militares, encabezados por el ex teniente coronel José Nino Gavazzo, que interrogaban a los detenidos del PVP junto a Gordon y sus muchachos. Todos están presos en Montevideo por causas similares y su extradición no será posible hasta que cumplan la pena. Uno sólo de los uruguayos podría ser incluido: se trata del ex coronel Manuel Cordero, que operó en el centro clandestino de detención y está acusado por la desaparición de María Claudia Iruretagoyena en el marco del Plan Cóndor, causa a cargo del juez federal Norberto Oyarbide. Cordero fue extraditado desde Brasil en febrero pasado a pedido de Oyarbide y por su estado de salud fue internado en el Hospital Militar. Los abogados querellantes podrían pedir su comparencia en el juicio, aunque para eso Oyarbide tendrá que aceptar el pedido y solicitar al TOF 1 la medida correspondiente.
El cronograma de audiencias se extenderá hasta fines de octubre cuando, según las querellas, se espera “un veredicto ejemplar”. Sin embargo restan identificar a por lo menos 14 represores más entre argentinos, chilenos y paraguayos y certificar la desaparición de 37 ciudadanos uruguayos y argentinos que según denuncias habrían pasado por Orletti. Será el segundo capítulo del horror.

Promedio: 4.7 (24 votos)
Seguinos en Twitter
Print preview icon

Otras notas

  • Algunos sobrevivientes aún recuerdan el ruido de la cortina metálica y el paso del tren: las vías del Sarmiento están enfrente de Automotores Orletti, el centro clandestino de detención que fue la base operativa del Plan Cóndor en la Argentina, la iniciativa de las dictaduras de la región para perseguir a opositores políticos. El predio estaba lleno de autos robados a los detenidos. Una cortina de lona pendía de una viga y separaba un infierno de otro: a los militantes apresados los alojaban de la cortina para atrás. Estaban tabicados, tirados en un piso que solía estar lleno de grasa.

  • Bernardo José Menéndez fue condenado en diciembre pasado junto a Jorge Olivera Róvere, segundo jefe del primer Cuerpo de Ejército en tiempos en que esa área militar era comandada por Guillermo Suárez Mason, por crímenes de lesa humanidad. Sin embargo por estos días permanece en la sala de audiencias donde el TOF 1 lleva adelante el juicio a seis responsables de delitos de lesa humanidad cometidos en Automotores Orletti. Toma notas, revisa papeles, observa a los jueces, al público y a la media docena de testigos que hasta ahora pasaron por el estrado.

  • PESE A LA FERIA JUDICIAL
    Siguen este mes las audiencias por la Esma

  • Me fui de Argentina perseguido por la dictadura porque era militante de izquierda”, explicaba Domingo Echebaster, reportero gráfico especializado en competiciones náuticas, a los parroquianos de los bares de Santa Teresa, el barrio de Río de Janeiro donde vivía desde hace casi veinte años. Solía reunirse en charlas en los alrededores de la plaza Presidente Aguirre Cerdá y contar sus peripecias. Interpol y la Policía Federal brasileña determinaron que en realidad se trata de Alejandro César Enciso, alias Pino, quien también se hacía pasar por Horacio Andrés Ríos Pino.

  • El Cóndor desplegó sus alas en los lugares más diversos del continente. El plan represivo coordinado por las dictaduras del Cono Sur llevó al paroxismo la eliminación de sus adversarios políticos. Así se entiende el dato que esta semana dio a conocer un diputado del Frente Amplio: el edificio de la Embajada y el Consulado de Uruguay en Buenos Aires habría funcionado como centro clandestino de detención.

  • • JUICIO A 16 REPRESORES
    Circuito ABO: Audiencia final y festival callejero