Otro emergente, la gente de la cultura

Año 3. Edición número 128. Domingo 31 de octubre de 2010
Si la despedida al ex presidente se caracterizó por la diversidad, la adhesión de artistas e intelectuales fue un dato revelador

A algunos ya se los había visto en alguna marcha o movilización popular. A otros se los había escuchado –de manera aislada– en algún programa radial o televisivo. Pero esta vez se dio un fenómeno que no se había visto nunca. O, al menos, de esa forma. Sus protagonistas: los artistas. Lo llamaban Néstor, no Kirchner. Explotaron, hablaron, lloraron. Demostraron que –aun sabiendo que hablar sobre su compromiso puede ser peligroso de cara a la relación con los grandes medios– vale la pena jugarse por las ideas. El impulso al cine, al arte, a los canales educativos, a la pluralidad de voces, la ex Esma como Museo de la Memoria, el juzgamiento de los represores, fueron algunas de las políticas que reconocieron. Andrés Calamaro, Horacio Fontova, Liliana Herrero, Adriana Varela, Pablo Echarri, Cecilia Roth, Andrea del Boca, Florencia Peña, Federico Luppi, Víctor Laplace, Alejandro Dolina y muchas otras figuras de la cultura recordaron al ex presidente. Lo hicieron en Plaza de Mayo, en el programa 6-7-8, en cartas públicas, en blogs. “Hoy más que nunca, tenemos que apoyar este modelo”. La frase salió de todos ellos.
“Tengo suficiente argentinidad y memoria/ capacidad de análisis y corazón/ estoy seguro que la historia va a confirmar que Néstor fue el mejor presidente argentino de los ultimo cincuenta años”, escribió Andrés Calamaro, en una carta publicada en su blog, a la que tituló: “Néstor”. Ya venía twitteando a lo pavo su apoyo. En 1976, su hermana Hebell Rosell, que formaba parte del mítico grupo Huerque Mapu, uno de los preferidos de Kirchner, tuvo que exiliarse en México. Y años después, allá por 2003, un gobierno encendía aquel fuego sagrado que esa familia había perdido durante los años negros. Los derechos humanos eran, ya, una política de Estado.
El viernes, Leonardo Sbaraglia, en un artículo publicado en El País de España, contó que cuando estaba en ese país y Kirchner leyó su primer discurso, lloró de emoción. “Anteayer, la noticia me encontró en España, otra vez. Murió Néstor Kirchner, me dijeron. Y volví a llorar, pero ahora, con una tristeza nueva. Tristeza que va más allá de lo que tenemos justo al lado, por razones históricas que nos son familiares. Era una tristeza que uno comparte con otros. Una tristeza con ganas de luchar”.
Teresa Parodi describió –en su página web– a Kirchner como un “compañero, lúcido y honesto”. Conocida por su defensa de los derechos humanos, aseguró que “será reconocido por las generaciones venideras cuando se pueda contar sin mentiras su rol de artífice de la patria grande que todos nos merecemos”.
Federico Luppi, que hizo la larga fila para ingresar al Salón de los Patriotas Latinoamericanos, aseguró que “seguramente moriré sin conocer a otro mejor”. Su convencimiento alentó a muchos otros artistas a retomar sus palabras. A Kirchner lo recordó como “un hombre de enorme capacidad política, de gran muñeca, campechano, simple, afable, directo, y peleador cuando debía serlo. Un hombre que interpretó al país como ningún otro”.
En 6-7-8 Fena Della Maggiora prefirió recordar a Kirchner con una anécdota sucedida en el Salón Blanco de la Casa Rosada. “Aquel día, Kirchner le dio una distinción a Spinetta. Cuando el Flaco la recibió, dijo: ‘Esto no es un Oscar. Es un Néstor’”. Entre risas y emoción, el músico consideró que aquel gesto había sido un símbolo de un antes y un después. Habló del impulso al Canal Encuentro, de Paka Paka y de la Esma como espacio para la memoria. “Más de uno se va a llevar una sorpresa con lo que pasará a partir de ahora. Se lo digo a más de un agorero. A vos, Rosendo Fraga. Discúlpeme, pero muchos quieren dibujarla, y estoy un poco podrido”, se indignó.
Norberto Galasso, que en el programa definió a Kichner como “militante que murió militando”, sostuvo, en diálogo con Miradas al Sur, que “estamos ante una respuesta popular que muchos no esperaban, con la Plaza de Mayo llena, con mucha gente joven, y muchos artistas”. Para el historiador, esas figuras, para las cuales el compromiso con el Gobierno es harto peligroso porque pueden ser silenciadas, se vieron, sin embargo, con mucha emoción, alegría y ganas de hablar. Galasso resaltó la dimensión “de lo insólito”, al hacer alusión a las variadas expresiones de la gente frente al cortejo.
El dramaturgo Tito Cossa, que tiene una reconocida militancia en la Comisión Provincial por la Memoria, dijo a este diario que no le asombran las expresiones del ambiente de la cultura “porque ya se habían expresado”, y destacó la presencia de los jóvenes. Caracterizó a Kirchner como un buen conductor que “sin duda, marcará un hito en la historia. Recuperó el rol del Estado, hizo de la política de derechos humanos algo que era impensable, entendió el fenómeno de América Latina, la unidad, comprendió el infierno que pasamos”, sintetizó.
También en el especial de 6-7-8, a Andrea del Boca se la vio más peronista que nunca: “Se fue nuestro líder. Un patriota que puso su corazón con pasión, que se jugó por sus ideales. Después de Perón y Evita, fue el primer presidente, y ahora Cristina, que se jugó por su pueblo, que nos sacó del infierno, estabilizó el avión, que les devolvió la dignidad y los sueños a los que menos tienen”.
Todos unidos, como dice la marchita, los artistas reivindicaron el legado de Kirchner y demostraron su lealtad y solidaridad con la Presidenta con una frase que se repitió en todos: “Fuerza, Cristina”.

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Otras notas

  • La profunda y multitudinaria congoja que produjo la muerte del ex presidente Néstor Kirchner tuvo un fuerte eco en la televisión. A la sorpresa, incredulidad y conmoción que disparó la noticia en la mañana del miércoles le siguió una necesidad inmediata de corporizarla en imágenes. El fenómeno se tradujo en la rápida modificación de la grilla televisiva de aire –aunque, no casualmente, los reflejos de Canal 13 resultaron tardíos en relación a los de sus pares– y el notorio crecimiento en el caudal de espectadores de las señales de noticias por cable. Por la noche se visibilizó otro fenómeno.

  • Néstor era un veinteañero flaco, alto, desgarbado y de pelo largo cuando escuchó por primera vez al grupo Huerque Mapu, en los convulsionados primeros años ’70. Para un militante de la izquierda peronista los Huerque Mapu eran parte posible de la búsqueda de la propia identidad: se trataba de un grupo claramente vinculado con las luchas del momento, que había debutado en Capital Federal tocando en un acto en la Facultad de Arquitectura a beneficio de los obreros agrupados en algunos de los sindicatos más combativos.

  • La reciente muerte de Néstor Kirchner hizo más visible y potenció un fenómeno de participación que no deja de sorprender. Las adhesiones a las figuras del ex presidente y de Cristina Fernández se multiplicaron y tuvieron como protagonistas a miles de jóvenes. Ese compromiso se está haciendo cada vez más notorio y abarcativo en el ámbito de la música.

  • Fuerza Cristina! ¡Fuerza a los millones!, así se titula la carta que escribió Sbaraglia al enterarse desde España que había fallecido Néstor Kirchner. Al otro día, viajó al país y se acercó a Casa de Gobierno para despedir al ex presidente. “Se ha dicho mucho del peronismo, que siempre he intentado entender en su gran complejidad y variedad, con esos extremos tan rotundos. Y extrañamente, [el ex presidente Néstor] Kirchner en ese cóctel, tenía algo muy parecido a un presidente humano”, escribió en uno de los párrafos iniciales.

  • Hoy no me resulta sencillo escribir. La emoción da rienda suelta a la tristeza, pero estoy convencido de que no es lo que Néstor Kirchner, un trabajador incansable, esperaría de nosotros para este momento.
    Kirchner era un gran hombre. De una voluntad inquebrantable. Un político distinto. Un hombre de sentimientos y definiciones fuertes, inclaudicable en sus convicciones, tenaz en sus ideales.

  • Hoy reasume de nuevo CFK ¡Ay papá! Banquémosla cuatro años más. Ojalá sigan empujando entre todos el país hacia adelante. En casa se conversa ahora de algo trascendente: cómo nos vamos a vestir para un día tan feliz. Un “qué me pongo” estratégico para estar cómoda y no muerta de calor en Plaza de Mayo. ¿De qué color estará vestida hoy CFK? Llegará en helicóptero a la Rosada. De ahí se traslada en auto al Congreso. Se estima su llegada minutos antes de las 12. Ya llegaron los presidentes de Brasil, Uruguay, Bolivia y Paraguay al país. Llegó Ofelia (la madre de CFK) al Congreso.