Este año el crecimiento fue menor, ¿dónde deben buscarse las causas y qué panorama se observa para 2013?
–El segundo trimestre del año fue por definición el más flojo. En primer lugar, porque el impacto de la sequía redujo, respecto al año anterior, doce millones de toneladas de granos. La producción automotriz dejó atrás la fuerte caída del 25% en mayo, y se recuperó muy fuerte contra junio. En julio, la economía entra en una zona de crecimiento suave que hace que el año termine con un nivel en el producto, más alto que el promedio: un punto y medio de arrastre estadístico. Y si se dan los pronósticos de lluvia, que ya empezaron, la Argentina va para 112 millones de toneladas de granos, que son ocho mil millones de dólares. Todo esto va a permitir que las importaciones, que este año estuvieron racionadas, en 2013 puedan crecer un 16%. El crecimiento industrial va a rondar los cuatro o cinco puntos.
–¿El año que viene se va a acelerar el crecimiento industrial como el agropecuario?
–El agropecuario va con un crecimiento del 20% contra éste año, 90 millones a 112. La Argentina puede apuntar a una cosecha de maíz de 30 millones de toneladas. Lo más importante es que esto genera dólares, que permiten comprar insumos y servir de combustible para el crecimiento de la producción. Cada punto que crece la industria en el país, requiere entre tres y cuatro puntos de insumos importados, porque es una estructura abierta. De modo que, tal vez, el elemento más restrictivo que hay en el crecimiento de éste año, aparte de la sequía, es que hubo daños en algunas industrias por falta de insumos importados. Si la cuenta se vuelve a abrir, con ocho mil millones de dólares más de exportaciones, la industria va a funcionar permitiendo un aumento en sus compras al exterior del 18%.
–¿La inflación es preocupante y se debe controlar?
–Hay cierta estabilidad en la tasa de inflación, no se aceleró. Se requiere una política fiscal muy fuerte por vía del gasto público, monetaria por vía de la expansión y de ingresos, por vía de los acuerdos colectivos de trabajo. No sirve tener una economía que crezca a cuatro puntos y una inflación que se quintuplique.
–Con relación a la deuda externa, ¿cuánto pueden afectar los compromisos para el año que viene?
–La deuda argentina con el mercado es de las más bajas del mundo. Hoy es once puntos del producto y las necesidades totales son 4.600 millones de dólares. Para el año que viene representa el 0,8%. Este año el país cierra su PBI con 545 mil millones de dólares. En 2013, va a ser de 590 mil millones de dólares. No vamos a tener necesidad de financiamiento.

Tiempo argentino

