Participación, villas y barrios formales

Año 4. Edición número 184. Domingo 27 de noviembre de 2011
Opinión

La organización comunitaria de las villas surge junto con ellas debido a la necesidad de reclamar por condiciones dignas de habitabilidad. A medida que las villas crecían en tamaño y cantidad, estas organizaciones lograron reconocimiento institucional. En 1998 una ley de la Ciudad impulsada por organizaciones villeras reconoció la emergencia existente y la necesidad de participación de sus habitantes. El Estado asumió dos obligaciones desde ese entonces: convocar a elecciones de representantes en las villas, generando instancias de participación; y desarrollar políticas de inclusión urbana, para las cuales estos representantes deben tener un rol relevante en las decisiones y gestión de los procesos. La generación de institucionalidad representativa en las villas es un paso previo y necesario para hacer efectivo el derecho al hábitat y a la inclusión urbana de sus habitantes.
¿Por qué los habitantes de las villas tienen representantes, delegados por manzana y los barrios “formales” no? ¿Por qué en Palermo no se elige delegado de manzana, y en la 31 sí?
A diferencia de la ciudad integrada, las villas enfrentan un sin número de derechos insatisfechos y vulnerados, que sólo pueden recibir del Estado una respuesta colectiva. Son problemas mucho más graves que en en el resto de la ciudad y afectan derechos básicos. En estos “guetos” de pobreza y abandono estatal la participación y organización es el comienzo del camino de la inclusión; por lo tanto, generar instancias para canalizar la voz de estos grupos es una obligación en sí misma y un prerrequisito para efectivizar todos los derechos violados. Los procesos electorales dinamizaron la democracia en los barrios y generaron instancias colectivas de reivindicación. Ahora bien, el principal objetivo de esta participación es lograr la inclusión de sus habitantes. Para esto es necesario que el Gobierno reconozca en estos representantes interlocutores válidos y genere junto con ellos la (re)urbanización e inclusión igualitaria de las villas. Debe otorgar a la emergencia en villas la prioridad que la Ley 148 establece, destinar el presupuesto necesario y generar participación efectiva. Si no lo hace, seguiremos entre el reconocimiento “formal” y la vulneración de derechos “real”.

* Coordinadora y abogado del equipo Derechos y construcción comunitaria en villas, de la Asociación. Civil Por la Igualdad y la Justicia (Acij).

Promedio: 4 (5 votos)
Seguinos en Twitter
Print preview icon

Otras notas

  • Los habitantes de la villa 1-11-14 lograron en el año 2000 que la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionase la Ley Nº 403, que dispone que dicho barrio debe urbanizarse.

  • No hay luz, no hay agua, no hay teléfonos. La situación en los pequeños Centros de Salud y Acción Comunitaria (Cesac) que el Gobierno de la Ciudad tiene a su cargo para atender urgencias en barrios vulnerables están al borde del colapso y durante el año pasado sólo recibieron el 5 por ciento del presupuesto de salud. El acceso a la salud por parte de los sectores más necesitados de la población está en coma profundo. La muerte de Humberto Ruiz luego de que una ambulancia del SAME se negara a entrar a la villa 31 refleja una situación habitual y muestra la peor cara de la ausencia del Estado.

  • El 22 de abril no fue un día más en la larga historia de la Villa 1-11-14. Luego de más de dos años de intervención judicial, se realizaron los comicios para elegir a sus representantes. Y los habitantes de una de las villas más pobladas de la Ciudad saben que no fue en vano esperar esta jornada.

  • Ayer, al pie de la Pirámide de Mayo se realizó el Primer Congreso Villero de la ciudad de Buenos Aires. Según señalaron los organizadores, casi 2500 vecinos de más de 15 villas porteñas debatieron acerca de la realidad de sus barrios y la necesidad de obtener respuestas inmediatas a sus principales necesidades y reivindicaciones. Se desarrollaron comisiones temáticas tales como: situación de la vivienda, urbanización e infraestructura; salud; educación; seguridad y derechos humanos; géneros y contaminación ambiental.

  • Días atrás, los vecinos del asentamiento Los Pinos de Soldati sacaban sus sillas sobre la avenida Riestra para festejar el séptimo aniversario de su barrio. Hasta la Gendarmería se hizo presente con sus trajes de gala y con su banda que musicalizó el inicio del festival. Pero éste no era el único motivo para la celebración de los vecinos del barrio. Festejaban también que se había presentado un proyecto de ley en la Legislatura que busca la expropiación de los terrenos en los que se encuentra este barrio informal para lograr su radicación definitiva.

  • La política habitacional en la ciudad desde 2007 muestra facetas complejas. Sin duda una de las políticas más firmes es la de reorganizar el orden urbano donde quede poco margen para los sectores más pobres. En primer lugar, los espacios públicos fueron y son desalojados de forma contundente y violenta.