Hay alumnos que cuentan, indignados, que tienen docentes que al entrar al aula les piden que cierren las netbooks porque comienza la clase. También hay profesores que confiesan que los chicos les llevan unos cuántos cuerpos de ventaja en el manejo de las computadoras. Su uso se restringe al de una máquina de escribir y la única aplicación a la que están acostumbrados es al procesador de textos. Esto –dicen– los obliga a ponerse a tono con los nuevos recursos tecnológicos, para sacarle el jugo a una realidad que parece haber llegado para quedarse.
Esta semana el Programa Conectar Igualdad alcanzó el millón de computadoras móviles entregadas a alumnos y docentes de las escuelas secundarias de gestión estatal, de educación especial y a los institutos superiores de formación docente de todo el país. Se logró así cumplir con la primera etapa de la denominada “política nacional de inclusión digital educativa” que prevé llegar a noviembre de este año con 1.800.000 netbooks entregadas y un total de tres millones en todo el país para fines de 2012. En el acto de entrega de la netbook número un millón realizado en Tecnópolis, Cristina Fernández explicó que según un informe de Naciones Unidas, la Argentina es el país que más computadoras otorgó, seguida por Portugal que distribuyó 700 mil.
Es pronto para sacar conclusiones sobre los efectos posibles de la aplicación de esta nueva herramienta en la educación. Se trata, sin dudas, de un punto de partida para garantizar la incorporación y el aprovechamiento didáctico de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en las aulas, lo que propone un desafío pedagógico, cultural e intergeneracional. En este sentido, las autoridades del Ministerio de Educación de la Nación sugieren que no deben atribuirse soluciones mágicas a las herramientas tecnológicas y que el proceso de integración de la tecnología a la escuela está en una etapa de experimentación, tanto por parte de alumnos como de docentes. El ingreso de las netbooks a las aulas es una experiencia interesante para ambos aunque, en gran parte de los casos, quienes tendrían mayores inconvenientes para adaptarse serían los profesores que deben sumar una herramienta novedosa al proceso educativo. Para los alumnos, en cambio, se trata de un recurso de uso cotidiano al que están habituados, por lo que su incorporación al aula se da de manera más natural.
“No creemos en la magia de la tecnología –asegura el ministro de Educación, Alberto Sileoni–, pero sí en una política que revaloriza la escuela pública, que mejora la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje, que moviliza a los chicos. Los pibes saben que cuando terminen la escuela conservarán la netbook y tenemos el orgullo de que la máquina es la misma para todos, ya sea un chico de la comunidad Qom de Formosa, un chico sordo de Chaco o uno de Capital Federal, no hay ningún tipo de distinción. Pero, además, los alumnos se llevan todos los días la computadora a su casa, lo que implica que un mayor número de personas se benefician con el acceso a estas nuevas tecnologías”.
Esas maquinitas. “Algunos medios titularon la noticia como ‘Las maquinitas que distribuye Cristina’, con ese desdén de no entender cómo la tecnología le puede cambiar la vida a un chico ciego, por ejemplo”, se queja Sileoni. El ministro hace referencia a Cristian Maldonado, el joven de 17 años que recibió de manos de la Presidenta la netbook número un millón, desarrollada especialmente para no videntes a través de un software de lectura de pantalla. Estas computadoras, así como las diseñadas para estudiantes con problemas de sordera, fueron adquiridas en el marco del programa para adaptar la tecnología a las necesidades de las escuelas de educación especial.
El desarrollo profesional y la formación docente también forman parte de los desafíos concebidos por Conectar Igualdad para facilitar el proceso de incorporación de las nuevas tecnologías en el aula. Ya fueron capacitados más de 400 mil profesores y directivos de colegios de todo el país, quienes pueden acceder, además, a cien propuestas distintas de entrenamiento virtual y dos mil actividades que se pueden desarrollar en clase, entre otros recursos didácticos adecuados al nuevo soporte. El programa contempla también la asistencia técnica en las escuelas, la incorporación de las TIC en los contenidos curriculares, a través de programas y materiales desarrollados por especialistas y docentes argentinos, con una gran cantidad de imágenes, videos, infografías, mapas, libros digitales y documentos históricos, entre otros recursos para que los chicos se manejen en el aula.
Por otra parte, la distribución de netbooks se realiza garantizando la posibilidad de la conexión en todas las escuelas del país y está acompañada por servidores y routers para la implementación de una red escolar en cada establecimiento educativo.
Esas maquinitas, que según el anuncio de la Presidenta en 2012 serán fabricadas 100 por ciento en el país, forman parte del sector productivo que en los últimos seis años más creció en la Argentina (ver “El desarrollo de un perfil industrial”). Se trata de una industria nacional que en la actualidad exporta software y servicios informáticos a 45 países, la mayoría de ellos latinoamericanos, pero también a Estados Unidos, Canadá, Italia y España.
• EN NÚMEROS
3 MILLONES. Se prevé llegar a las tres millones de netbooks entregadas a alumnas, alumnos y docentes de la Argentina para fines de 2012.
100% NACIONAL. Para el año próximo, todas las computadoras del Plan Conectar Igualdad van a ser íntegramente de producción nacional.
