Por los problemas con el gas, hay padres que hablan de colegios bomba

Desde 2008 se ha reducido el presupuesto de infraestructura escolar a la mitad.

En el marco de protestas por la falta de gas en las escuelas porteñas, el viernes se realizó una marcha en pleno centro de la Ciudad donde los gremios y las cooperadoras presentaron un recurso de amparo para exigirle al Jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, que cumpla su promesa de terminar (era para el 1º de junio) el Polo Educativo Saavedra donde desde el inicio de su gestión no se realizó otra acción que la colocación de tres carteles amarillos con la leyenda “Haciendo Buenos Aires”.
El Polo Educativo Saavedra es un complejo de cuatro hectáreas ubicado en Crisólogo Larralde y Galván pensado para cubrir las necesidades de cuatro escuelas.
El secretario general de Capital de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), Eduardo López, durante la presentación judicial que se realizó el viernes en Av. Roque Sáenz Pena 636, señaló: “Estamos pidiendo que se termine esta obra, que declare la emergencia educativa y que se redireccionen fondos del Gobierno de la Ciudad a Educación para solucionar los problemas de gas de 120 escuelas y de infraestructura de 100 escuelas más”. En los dos últimos años se redujo el Presupuesto porteño de infraestructura edilicia de educación de 300 a 145 millones de pesos. Sin embargo, se duplicó el subsidio a la instrucción privada, que pasó de 400 a 800 millones.
César Sánchez, padre de dos niños y delegado de las cooperadoras del distrito 8º (Caballito, Parque Chacabuco y parte de Boedo y Almagro) concurrió a la marcha “por la indignación que le produce ver que cada vez invierte menos” y describió el estado de las escuelas de su distrito: “La mayoría tiene problemas de filtraciones en los techos, tiene las instalaciones eléctricas colapsadas y en cualquier momento salta todo, tienen bombas de achique de cloacas que no funcionan, paredes descascaradas, cables colgando, cielos rasos donde se cae el yeso sobre los pibes, ventanas que no cierran, faltan vidrios, y hay baños clausurados porque se taparon los inodoros y nunca vinieron a arreglarlos”. Y subrayó que la escuela a la que concurren sus hijos, en 2006, recibió dos cuotas de 11.000 pesos para mantenimiento y luz de todo el año y que todavía no les llegó ninguna de las cuotas, y ya les anticiparon que recibirán sólo dos, de 8.000.
Otro padre, Ricardo Fuentes, delegado del distrito 4º (San Telmo, La Boca y Constitución) recordó: “Concentraron los recursos, no los ejecutaron y las escuelas se deterioraron aún más en una problemática edilicia que viene de antes, claro, pero que no solucionaron”. Criticó que en el distrito 4º “hay escuelas ya listas, que esperan que las habiliten desde hace ya más de un año. Y la plata está, pero se destina a los que se ve: baches y veredas”.
Completando el informe, Claudio Bruchmann, delegado de cooperadoras del distrito 15º, reveló la existencia de un caso límite, el de la llamada escuela bomba, en referencia a la escuela Nº19 del D.E. 15º Naciones Unidas, donde hasta hace 40 años funcionaba una caldera a gasoil. “Hace dos años sellaron los tanques y el fuel oil salió por el patio. Localizaron el antiguo tanque, le extrajeron el fuel oil, lo taparon con arena y cemento, y aparentemente se había solucionado. Con las últimas lluvias, volvió a aparecer fuel oil no se sabe todavía si habría otro tanque de reserva, y ya no brota en el patio, sino en el sótano, donde está la nueva caldera que funciona a gas. Entonces, el director tuvo el tino de apagar la calefacción. Así que, hoy, los chicos tienen frío, y tienen la calefacción apagada porque si la prenden vuelan por los aires.”

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