Respuestas a la agenda gremial

Año 5. Edición número 220. Domingo 5 de agosto de 2012
Caló. El jueves se reunirá con Tomada.
Obras sociales y asignaciones familiares.

La reunión que hace tres semanas mantuvo Cristina Fernández con el heterogéneo frente sindical antimoyanista, en Casa Rosada, sirvió para ir destrabando paulatinamente las demandas que desde hace meses viene sosteniendo el movimiento obrero. De los tres reclamos que se convirtieron en el caballito de batalla de Hugo Moyano –actualización del mínimo no imponible a las Ganancias, de las asignaciones familiares y el pago de la deuda a las obras sociales– podría haber novedades en dos de ellos en las próximas semanas. Precisamente, estas demandas fueron en lo formal lo que generó el distanciamiento entre el Gobierno y Hugo Moyano y que llevó a la vez a la división dentro del movimiento obrero de parte de aquellos dirigentes que no acompañan la radicalización adoptada por el camionero. Efectivizada la fractura de la CGT, ahora el Gobierno ha decidido tomar como interlocutor al sector antimoyanista e ir tratando parcialmente los reclamos sectoriales.
El próximo jueves, el ministro de Trabajo Carlos Tomada se reunirá con un grupo de los dirigentes sindicales que pusieron en marcha el proceso de constitución de una CGT antimoyanista. A diferencia del encuentro con la Presidenta, en esta ocasión sí estará presente Antonio Caló, titular de la UOM y único candidato a conducir la central obrera que conformará este sector en el congreso del 3 de octubre. Lo acompañarán representantes de los diferentes sectores que conforman este espacio: Armando Cavalieri y Oscar Lescano de los gordos, Andrés Rodríguez y Gerardo Martínez de los independientes, Omar Maturano y Norberto Di Próspero de los ex moyanistas.
Los dos temas centrales que se evaluarán en dicha reunión será la actualización del salario mínimo y la suba de las asignaciones familiares. Los dirigentes gremiales llevarán también como reclamo la suba del mínimo no imponible, pero saben que en ese punto el Gobierno todavía no piensa tomar ninguna determinación. De todas formas, como lo señaló este diario dos semanas atrás, para este sector sindical es mucho más urgente resolver la cuestión de las asignaciones familiares que la del impuesto a las Ganancias, ya que la falta de actualización de aquéllas afecta a mayor cantidad de trabajadores.
Con respecto al salario mínimo, el antimoyanismo asegura contar con la mayoría de los representantes sindicales que conforman el Consejo del Salario Mínimo, el organismo tripartito encargado de garantizar su movilidad. A su vez, el moyanismo ya adelantó que presentará una impugnación a la reunión de ese Consejo, ya que entiende que los representantes sindicales tienen que surgir de la CGT que consagró el congreso del 12 de julio en Ferro. Pero como el Gobierno impugnó dicho cónclave, sigue tomando como legítima la CGT surgida del congreso de 2008. Entre el Gobierno y los dirigentes sindicales de este sector habría acuerdo en elevar un 25% el salario mínimo, que coincide con el promedio alcanzado en las negociaciones paritarias de este año. Desde el espacio de Hugo Moyano ya adelantaron que la suba del salario mínimo no debería ser inferior al 30%.
La otra cuestión en la que el sector sindical antimoyanista espera lograr avances tiene que ver con las deudas de las obras sociales. En las últimas semanas, diferentes dirigentes gremiales se reunieron con la titular de la Superintendencia de Servicios de la Salud (SSS), Liliana Korenfeld, con la intención de liberar parte de los 2000 millones de pesos que reclaman las obras sociales por reintegros no abonados. Esta deuda tiene que ver con la Administración de Programas Especiales, organismo disuelto hace unas semanas, y que se encargaba de reintegrar a las obras sociales el pago de tratamientos médicos de operaciones complejas. Ahora es la propia SSS la que se encarga de la administración de esos fondos y Korenfeld les propuso a los dirigentes sindicales tratar el caso de cada obra social e ir resolviendo inicialmente el de aquellas que tengan mayores urgencias. A su vez, desde la SSS está en estudio la posibilidad de modificar el actual esquema y que el Estado les reintegre directamente a los pacientes los tratamientos más complejos.

Sin votos aún
Seguinos en Twitter
Print preview icon

Otras notas

  • El heterogéneo frente sindical que busca construir una central obrera alternativa a la de Hugo Moyano sigue sin encontrar un dirigente que la conduzca. Las marchas y contramarchas que protagonizó el metalúrgico Antonio Caló en las últimas semanas llevaron a que los diferentes sectores que integran el espacio antimoyanista comiencen a barajar nuevos candidatos de acá al congreso del 3 de octubre, cuando se elijan las nuevas autoridades.

  • La reunión del lunes pasado con la Presidenta Cristina Fernández, en la Casa Rosada, fue interpretada como una victoria por el espacio sindical que viene construyendo una conducción alternativa a la de Hugo Moyano. “Fue un gesto de convocatoria a institucionalizar una relación que estaba perdida”, le confió a Miradas al Sur uno de los dirigentes que participó del encuentro. Quedó claro que para la Casa Rosada será la CGT que surja de este sector la que tomará como interlocutora para empezar a atender las demandas de una agenda gremial que muestra algunas demandas urgentes.

  • La decisión en paralelo que tomó esta semana el Ministerio de Trabajo de reconocer de manera provisoria a la CGT-Alsina –que conduce el metalúrgico Antonio Caló– y confirmar la impugnación del congreso que consagró al camionero Hugo Moyano como líder de la CGT-Azopardo, no hizo más que sellar en lo formal los caminos elegidos por ambos sectores para dar respuesta a los reclamos que integran la agenda sindical. El sector de Caló apuesta a que su rol de interlocutor validado por la Casa Rosada le sirva para obtener resultados concretos a sus demandas.

  • A menos de una semana del congreso que consagró a sus nuevas autoridades, la flamante CGT conducida por el metalúrgico Antonio Caló será recibida pasado mañana por la presidenta Cristina Fernández en la Casa Rosada. Si bien de manera más informal nunca se cortó el diálogo, el encuentro constituye la posibilidad de retomar institucionalmente los canales de comunicación entre el Gobierno y los representantes del movimiento obrero, los cuales habían quedado truncos tras el distanciamiento que tomó el camionero Hugo Moyano del oficialismo.

  • El paro nacional y la movilización a Plaza de Mayo, convocados por Hugo Moyano para el próximo miércoles sin el apoyo de la mayoría de los gremios que integran el Consejo Directivo de la CGT, representa el punto más alto de la disputa interna que vive la central obrera y que indefectiblemente conduce a su fractura. El reclamo por la suba del mínimo no imponible, la universalización de las asignaciones familiares y las deudas con las obras sociales son demandas compartidas por todo el arco sindical.

  • “Éste es el mejor salario mínimo vital y móvil de América latina, tanto en monto como en poder adquisitivo. Por primera vez estamos pensando un país a largo plazo.” Con esas palabras, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció desde el Ministerio de Trabajo, rodeada de dirigentes gremiales y empresarios, la suba del 25 por ciento del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que se ubicará en los 2.300 pesos. El Smvm tuvo un incremento del 1050 por ciento desde 2003 a la fecha (ver nota "El mejor salario mínimo de la región suramericana").