Robo, tráfico y cambio de identidad: una larga lista de prácticas perversas

María Felicitas Elías es Magister en Servicio Social, Políticas Sociales y Movimientos Sociales. Además de especialista en Administración y Gestión de Políticas Sociales y Licenciada en Servicio Social en la Universidad de Buenos Aires, es autora del libro La adopción de niños como cuestión social. Sus páginas, destaca Eva Giberti, “trascienden la acumulación rigurosa y selectivas de citas para plantarse ética y políticamente en la historia de la adopción” y “en la no menos significativa cuestión de la historia de la niñez en nuestro país”. A continuación, reproducimos tres párrafos que procuran, aunque en forma muy acotada, poner en contexto la visión de la autora.
“Con relación a las prácticas de adopción, la pobreza estructural, por un lado, y la reforma legislativa de 1971, por otro, se manifestaron en formas y acciones habilitantes de prácticas particulares sin mediación alguna del Estado a la hora declarar la adoptabilidad de un niño. La entrega y la recepción de éstos (…), documentada únicamente por acta pública en cualquier punto del país, alejaron la faz patronal del Estado y habilitaron excesos (…).”
“Las transiciones y los intereses, sumados a lobbies privados, pusieron en evidencia años después a un Estado jaqueado por nuevos grupos liberales y neoconservadores, y colocaron a la infancia adoptiva en el lugar del objeto, la cosa que podía ser transferida sin tutela ni control estatal (…). Casi inmediatamente se acuña la adopción plena, que así como ingresa totalmente al niño adoptivo a la familia adoptante, así también comienza a borrar sus orígenes. Las prácticas a que dieron lugar (…) fueron, a nuestro entender, parte del incipiente tráfico infantil, que años después se constituyera en despojo. Robo y cambio de identidad, perpetrado por dictadores argentinos, grupos de tareas y familias de bien o familias argentinas sobre más de 500 niños, hoy ya jóvenes nietos aún no localizados.”
“(…) La política infantil da cuenta de recorridos largos, tortuosos, plagados de avances y retrocesos, tanto políticos como institucionales. Estas acciones ponen de manifiesto distintos intereses, actores y situaciones, que emiten diferentes medidas. Ellas requieren la producción de nuevos estudios que pongan en evidencia no sólo obstáculos y facilitadotes de las categorías infantiles en uso, sino que cooperen de manera directa con la urgente aplicación de los derechos vigentes, haciendo de ellos una cuestión común”.

Promedio: 4.5 (2 votos)
Seguinos en Twitter
Print preview icon

Otras notas

  • María Felicitas Elías, Lucas Rubinich, Javier Ugarte Pérez, Patricia Digilio, Graciela Palma Arizaga, Jorge Horacio Raíces Montero, Alfredo Carballeda, María Matilde Luna. Todos ellos reunidos en un libro para exponer desde distintas perspectivas, disciplinas e intereses y prácticas para concretar aportes sobre el tema que las y los convoca: la familia en la Argentina del siglo XXI.

  • El marco legal para adoptar niños recién se estableció con claridad en 1985. Las falencias técnicas y morales sobre su tutela fue durante años una realidad que imposibilitó la igualdad de derechos y el allanó el camino a numerosas irregularidades que perjudicaron a los menores huérfanos. Más de diez mil son los niños que están a la espera de un hogar. A ellos los caracteriza un derecho que hasta ahora no tienen garantizado por las dificultades de adopción y sus zonas oscuras: una familia.

  • Lejos de la casualidad, los hechos suceden en un lugar y en un momento determinado. Examinar y poner al descubierto la densa –y muchas veces oscura– trama que los vincula es una tarea compleja. “Uno puede pensar que los casos de Ofelia Hejt y Delia Pons tienen líneas comunes. Ambas juezas se conocían y ambas tenían contacto con Ramón Camps”, afirma María Felicitas Elías. La reflexión tiene como marco los antecedentes de las juezas.

  • La lectura de las entrevistas a Eva Giberti y a Felicitas Elías puede hacerse con dos miradas distintas. Una muy emotiva, y quedar automáticamente sin aliento. Otra, de respeto a la autoridad que confieren el conocimiento y la práctica consecuente. Es casi inevitable que el lector deambule por ambas actitudes. No es malo que nos sacuda la realidad, pero mucho mejor si nos permite pensar.

  • Qué cambios introduce el anteproyecto respecto a la adopción?

  • Eva Giberti es, quizá, la mayor autoridad en adopción de hijos en la Argentina.