Sigue la búsqueda de Candela
Unos 300 efectivos de la Policía Bonaerense se sumaron en las últimas horas a la búsqueda de Candela Rodríguez, la nena de 11 años que desapareció el lunes pasado en Hurlingham, luego de salir de su casa para participar de las actividades de un grupo de Boy Scouts de su barrio. Ahora ya son mil los agentes que la buscan. Juan Carlos Paggi, el jefe de la Policía Bonaerense, dijo que se “sigue trabajando” en procura de encontrar a Candela y remarcó que en esa línea “se han dado respuestas a más de mil llamadas” telefónicas, además de seguir con varios allanamientos. La Justicia, por su parte, garantizó que se respetará la “absoluta reserva de la identidad” de quienes aporte información que ayude a localizar a la nena, “como así también de cualquier otra información que permita reconstruir sus últimos pasos o cualquier otra circunstancia que pueda aportar luz para el esclarecimiento del caso”.
Si bien todavía no hay avances concretos en la investigación, el fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate, reconoció el viernes que se investigan los dichos de una testigo “creíble”, quien dijo haber visto a Candela en una zona no precisada del Gran Buenos Aires. El funcionario, que tiene a su cargo la investigación por la desaparición de la chica, admitió la existencia de una llamada de una persona que dijo haber visto a Candela, pero se excusó de dar más datos para no entorpecer la investigación.
“Nuestra intención es seguir trabajando, no queremos perder tiempo. Estamos dando entidad absolutamente a todas las llamadas, aun a aquellas que parecen absurdas”, remarcó el jefe de la Policía provincial después de reunirse con Zulema, la madre de la nena, que ayer tuvo que ser asistida luego se sufrir un pico de presión.
En la misma línea, agregó: “Estamos trabajando y estamos sumando a las directivas del fiscal todas las llamadas que están entrando”.
En procura de dar con el paradero de la menor, persiste el rastrillaje de más de 700 policías, así como también sigue vigente una recompensa de 100 mil pesos ofrecida por el Ministerio de Justicia.
Los investigadores manejan varias hipótesis. Entre ellas, que la menor pudo haber caído en una red de trata de personas, así como haber sido objeto de una venganza dirigida a su padre, Alfredo Laureiro Rodríguez, detenido por piratería del asfalto. Algunas fuentes señalaron que el padre de la nena se reunió con los investigadores del caso y entregó un listado de nombres de gente ligada al hampa con la que él se solía relacionar.
Sin embargo, este punto fue descartado de plano por Zulema, quien comentó que están “totalmente convencidos” de que “no es por ese lado” donde había que buscar datos. A pesar de ello, trascendió que la Justicia ordenó cruzar las llamadas de todos los miembros de la banda.
“A la nena la agarraron al voleo, porque estaba bien vestida, no sé. Pero lo que pedimos es que la devuelvan, que nosotros los perdonamos por lo que están haciendo, pero que la devuelvan”, agregó Zulema.
También se especula con que la niña pudo haber sido víctima de una red de trata de personas, o que se fugó el hogar familiar de forma voluntaria por motivos que se desconocen.
Hasta el momento, el fiscal Marcelo Tabolaro, a cargo de la causa, ordenó más de 500 procedimientos que incluyen rastrillajes por tierra y por aire. “Es un trabajo muy difícil, muy complejo, por la multiplicidad de información que llega, y que generalmente no es buena, pero no se descarta nada y ésta será la metodología de trabajo hasta que recuperemos a Candela”, sostuvo el Ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal.
El viernes, más de 400 vecinos en Hurlingham se reunieron para pedir por la aparición de la niña. La movilización se repitió el sábado, y las autoridades de la escuela a la que asistía la menor convocaron a que se realice una concentración diaria hasta que se dé con su paradero. La consigna que enarbolaron es una sola: devuelvan a Candela.
