Enviado por Gisela Carpineta el Dom, 29/08/2010 - 07:15.
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Pablo Galand
Los efectos del crecimiento que viene evidenciando la economía argentina a lo largo de este año se manifiestan en el mercado laboral. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, señaló esta semana que el nivel actual del trabajo formal es el más alto de los últimos 40 años y que desde julio “se recuperaron todos los puestos laborales registrados que se perdieron durante la crisis de 2009”. Una serie de estudios elaborados por diferentes centros de investigación ratifican los dichos del ministro.
Según el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (Cifra), perteneciente a la Central de Trabajadores Argentinos y que coordina Eduardo Basualdo, “entre el cuarto cuatrimestre de 2009 y el primero de este año se generaron 130 mil nuevos puestos registrados en términos netos, cifra similar a la disminución ocurrida entre el cuarto trimestre de 2008 y el tercer trimestre de 2009”. En tanto que durante el primer trimestre del corriente año las remuneraciones reales (la cantidad de bienes que el empleado puede adquirir con su salario) “se incrementaron en 2,2% respecto del primer trimestre de 2009”. En el mismo sentido, un estudio elaborado por el Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (Uade) compara la evolución de los salarios con la del valor del metro cuadrado de departamentos en la Capital Federal, desde junio del año pasado, y llega a la conclusión de que mientras los primeros aumentaron un 18% anual, los segundos crecieron un 11,5%, ambos medidos en dólares.
Crecimiento moderado del empleo. El Informe de Coyuntura Nº 4 de Cifra sostiene que el crecimiento económico interanual del primer trimestre de 2010 fue de 6,8%. Con respecto al empleo, señala que también se produjo una recuperación “aunque de menor intensidad que la del producto”. Entre el primer trimestre de 2008 y el primer trimestre de 2010 “los puestos de trabajo registrados crecieron 3,4%”, afirma. Agrega que “este crecimiento es inferior al experimentado por el PBI en el mismo período (8,9%), dato que permite afirmar que el empleo estaría creciendo de forma moderada en relación con el ritmo de ascenso de la economía en su conjunto y/o que la información producida por el Indec referida a la evolución del PBI se encontraría sobreestimada”.
Resulta interesante observar que con respecto a las actividades en las que se produjo esa recuperación de empleos, el 85% corresponde a sectores productores de servicios, en tanto que sólo el 11% corresponde a la creación de puestos de trabajo en los sectores productores de bienes. Esta diferencia tan notoria está directamente relacionada con la mutación que se viene dando en el crecimiento económico de los últimos años. De acuerdo con el informe de Cifra, en los primeros cinco años de la posconvertibilidad “los sectores productores de bienes fueron los que mostraron un mayor dinamismo”, en tanto que a partir de 2007 “fueron los sectores productores de servicios los que tuvieron un desempeño relativo más favorable”.
Paritarias y salario real. Durante el primer semestre del año se firmaron 368 convenios colectivos que cubren a más de 3 millones de trabajadores registrados. En el marco de las paritarias salariales, los aumentos oscilaron entre el 21% y el 49%, según la actividad. Pero el aumento promedio oscila entre el 25% y el 30%, con un sueldo mínimo por encima de los 2.100 pesos. Como señala Alberto Robles (ver http://sur.elargentino.com/notas/la-consolidacion-de-un-nuevo-modelo), la actual paritaria representa la octava consecutiva. Este proceso de negociación permanente permitió que, luego del abrupto descenso del poder adquisitivo de los salarios a partir de la devaluación producida en 2002, las remuneraciones reales “se encontraban en el primer semestre de 2010 17,6% por encima de su valor en 2001”, de acuerdo con el informe de Cifra.
A la inversa de lo que sucedió con la recuperación de empleos, es en el sector de producción de bienes donde se produjeron los índices más altos de aumentos del salario con un 4,8%, frente a un 1,2% en el sector de servicios. Otra de las particularidades que tienen las actuales paritarias es que los sectores de trabajadores que lograron los más altos aumento salariales “no son los más poderosos en términos de afiliados a un sindicato”, como lo señala un estudio del Instituto de Estudios Laborales y Sociales de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (Uces). Por ejemplo, los trabajadores marroquineros lograron un aumento salarial que trepa al 49%. Se trata de actividades cuyos sueldos estaban muy atrasados, ya que que el ingreso medio actual pasó a 3.416 pesos.
Con respecto a los salarios más altos, el estudio de la Uces indica que se da en “los sectores con mayor concentración económica, con presencia de firmas oligopólicas, con poder de mercado y con una participación muy reducida de los costos laborales en los costos totales, como telefónicos, terminales de la industria automotriz, bancarios y de la industria del gas”.
El informe de Uces señala también como rango distintivo de esta paritaria que “la implementación de los aumentos salariales en varias etapas”, lo que permitió “a los empresarios amortiguar y prever el impacto sobre sus costos laborales, y al sindicato acercar el incremente efectivo al demandado en la negociación”.
