Suben el empleo y el poder adquisitivo




Los efectos del crecimiento que viene evidenciando la economía argentina a lo largo de este año se manifiestan en el mercado laboral. El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, señaló esta semana que el nivel actual del trabajo formal es el más alto de los últimos 40 años y que desde julio “se recuperaron todos los puestos laborales registrados que se perdieron durante la crisis de 2009”. Una serie de estudios elaborados por diferentes centros de investigación ratifican los dichos del ministro.
Según el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (Cifra), perteneciente a la Central de Trabajadores Argentinos y que coordina Eduardo Basualdo, “entre el cuarto cuatrimestre de 2009 y el primero de este año se generaron 130 mil nuevos puestos registrados en términos netos, cifra similar a la disminución ocurrida entre el cuarto trimestre de 2008 y el tercer trimestre de 2009”. En tanto que durante el primer trimestre del corriente año las remuneraciones reales (la cantidad de bienes que el empleado puede adquirir con su salario) “se incrementaron en 2,2% respecto del primer trimestre de 2009”. En el mismo sentido, un estudio elaborado por el Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (Uade) compara la evolución de los salarios con la del valor del metro cuadrado de departamentos en la Capital Federal, desde junio del año pasado, y llega a la conclusión de que mientras los primeros aumentaron un 18% anual, los segundos crecieron un 11,5%, ambos medidos en dólares.

Crecimiento moderado del empleo. El Informe de Coyuntura Nº 4 de Cifra sostiene que el crecimiento económico interanual del primer trimestre de 2010 fue de 6,8%. Con respecto al empleo, señala que también se produjo una recuperación “aunque de menor intensidad que la del producto”. Entre el primer trimestre de 2008 y el primer trimestre de 2010 “los puestos de trabajo registrados crecieron 3,4%”, afirma. Agrega que “este crecimiento es inferior al experimentado por el PBI en el mismo período (8,9%), dato que permite afirmar que el empleo estaría creciendo de forma moderada en relación con el ritmo de ascenso de la economía en su conjunto y/o que la información producida por el Indec referida a la evolución del PBI se encontraría sobreestimada”.
Resulta interesante observar que con respecto a las actividades en las que se produjo esa recuperación de empleos, el 85% corresponde a sectores productores de servicios, en tanto que sólo el 11% corresponde a la creación de puestos de trabajo en los sectores productores de bienes. Esta diferencia tan notoria está directamente relacionada con la mutación que se viene dando en el crecimiento económico de los últimos años. De acuerdo con el informe de Cifra, en los primeros cinco años de la posconvertibilidad “los sectores productores de bienes fueron los que mostraron un mayor dinamismo”, en tanto que a partir de 2007 “fueron los sectores productores de servicios los que tuvieron un desempeño relativo más favorable”.

Paritarias y salario real. Durante el primer semestre del año se firmaron 368 convenios colectivos que cubren a más de 3 millones de trabajadores registrados. En el marco de las paritarias salariales, los aumentos oscilaron entre el 21% y el 49%, según la actividad. Pero el aumento promedio oscila entre el 25% y el 30%, con un sueldo mínimo por encima de los 2.100 pesos. Como señala Alberto Robles (ver http://sur.elargentino.com/notas/la-consolidacion-de-un-nuevo-modelo), la actual paritaria representa la octava consecutiva. Este proceso de negociación permanente permitió que, luego del abrupto descenso del poder adquisitivo de los salarios a partir de la devaluación producida en 2002, las remuneraciones reales “se encontraban en el primer semestre de 2010 17,6% por encima de su valor en 2001”, de acuerdo con el informe de Cifra.
A la inversa de lo que sucedió con la recuperación de empleos, es en el sector de producción de bienes donde se produjeron los índices más altos de aumentos del salario con un 4,8%, frente a un 1,2% en el sector de servicios. Otra de las particularidades que tienen las actuales paritarias es que los sectores de trabajadores que lograron los más altos aumento salariales “no son los más poderosos en términos de afiliados a un sindicato”, como lo señala un estudio del Instituto de Estudios Laborales y Sociales de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (Uces). Por ejemplo, los trabajadores marroquineros lograron un aumento salarial que trepa al 49%. Se trata de actividades cuyos sueldos estaban muy atrasados, ya que que el ingreso medio actual pasó a 3.416 pesos.
Con respecto a los salarios más altos, el estudio de la Uces indica que se da en “los sectores con mayor concentración económica, con presencia de firmas oligopólicas, con poder de mercado y con una participación muy reducida de los costos laborales en los costos totales, como telefónicos, terminales de la industria automotriz, bancarios y de la industria del gas”.
El informe de Uces señala también como rango distintivo de esta paritaria que “la implementación de los aumentos salariales en varias etapas”, lo que permitió “a los empresarios amortiguar y prever el impacto sobre sus costos laborales, y al sindicato acercar el incremente efectivo al demandado en la negociación”.
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Otras notas

  • En lo peor de la crisis mundial, el año 2009, en el país se homologaron 1.605 convenios colectivos y acuerdos laborales. La cifra fue mayor que la registrada en 2008, cuando se firmaron 1.231 acuerdos. Estos números, que hablan a la vez de una actividad económica que se sostiene, de una fuerte vitalidad sindical y de avances en términos salariales o de condiciones de trabajo, marcan un enorme contraste con lo que sucedía en la década de los ’90, cuando en promedio cada año se homologaban apenas alrededor de 200 convenios y acuerdos.

  • En el mercado laboral, a lo largo del primer semestre del año, se han producido algunos fenómenos significativos. Por un lado, los acuerdos salariales que se firmaron hasta el momento alcanzan a tres millones de asalariados y cubren el 70 de los trabajadores registrados. El índice de desempleo se redujo a casi un punto con respecto al año pasado y se produjo una pequeña merma del trabajo no registrado. Finalmente, el número de trabajadores cubiertos por el Programa de Recuperación Productiva (Repro) se redujo en un 13 por ciento en relación con el fin del año pasado.

  • De acuerdo con un informe del Cels, de los más de cuatro millones de empleos creados entre 2001 y 2010, casi tres millones constituyen puestos de trabajo registrados, lo que “refleja una mejora en la cantidad y en la calidad de las ocupaciones”. Otro gran proceso de avance en el mundo laboral fue la profundización y ampliación de la negociación colectiva. Los 2.038 convenios y acuerdos colectivos que se registraron en 2010 constituyen el número más elevado desde que se restauró ese mecanismo de negociación en 1988, que estuvo virtualmente estancado antes del 2003.

  • En los últimos diez días, la Presidenta Cristina Fernández tomó una serie de medidas que ratifican la dirección del Gobierno de profundizar sus políticas de seguridad social. El 24 de noviembre pasado, anunció el pago de una suma extra por única vez de 500 pesos para los jubilados que cobren hasta 1.500 pesos por mes.

  • El costo laboral unitario de la industria medido en moneda extranjera se ubicó en el segundo trimestre de 2010 53% por debajo del nivel alcanzado en el mismo período de 2001.
    A diferencia de lo que sostienen los empresarios cuando dicen que los costos laborales están por las nubes, los del sector industrial están en promedio 50% por debajo de lo que estaban en 2001, antes de la salida de la convertibilidad, y cayeron en 2010 respecto de 2009.

  • El 49% de aumento obtenido por los obreros curtidores encendió las alarmas. Las cámaras empresarias y los economistas del establishment –generosamente potenciados por los medios de comunicación hegemónicos– comenzaron a hablar de estampida inflacionaria y del efecto cascada que ese acuerdo traería hacia el resto de los sindicatos que aún no cerraron sus paritarias. Agitaron una vez más la herrumbrada fórmula “aumento de sueldos = aumento de precios”. Pero con sus lamentos y advertencias esconden ciertos datos.