Suelta de libros en la Ciudad

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Año 3. Edición número 122. Domingo 19 de septiembre de 2010
21 de septiembre, día de la bibliodiversidad.

Este 21 de septiembre, además de celebrarse el día del estudiante con la llegada de la primavera, la Alianza de editores independientes de la Argentina invita a los amantes de los libros y la lectura a sumarse a las acciones tendientes al establecimiento del “Día Internacional de la Bibliodiversidad”.
Como eco de la biodiversidad, se refiere a la defensa de un variado repertorio de voces y al acceso universal a la información y el conocimiento. En el mundo entero, la bibliodiversidad está íntimamente ligada a la producción de los editores independientes.
Este año, la celebración se realizará simultáneamente en diez países de Latinoamérica y se prevé que editores y asociaciones de editores independientes de otros 35 países sumen su participación en 2011.
Si bien la nominación que se elevará a la Unesco reviste carácter universal, no es casual que se haya elegido este día en particular, sino que tiene motivos simbólicos: el 21 de septiembre es el Día de la Primavera en el Hemisferio Sur. La Primavera evoca la variedad, el contraste de colores, el reverdecimiento, la transición, el amor, el perfume, el anuncio de lo nuevo. Y el Sur connota la posición de periferia del sentido de circulación de las ideas en un mundo globalizado.
A la búsqueda de formas alternativas para la circulación del libro, una de las muchas actividades que se desarrollarán en EldíaB es una “suelta de libros en lugares públicos”. Y en eso consiste la invitación: salir a la calle con aquellos libros ya leídos y regalarlos para que otro pueda disfrutarlos. Dejarlos en plazas, parques, paradas de colectivo, etc. “En el acto de desprenderse de un libro querido se estimula la multiplicidad de las lecturas y la viralidad de la misma acción de desprendimiento. Cuando un libro es leído sólo una vez no aprovechamos el máximo de su potencial”, disparan desde la Alianza de editores independientes de la Argentina. Así que, lectores, el próximo martes salgan a los espacios y medios de transporte público dispuestos a soltar y a encontrar libros.

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  • No hay libros trabados en la Aduana y las empresas de correo volvieron a operar con el sistema de correo privado, puerta a puerta”, explicó Rodolfo Hamawi, director de Industrias Culturales de la Secretaría de Cultura de La Nación. “No debería haber librero ni particular que tenga problemas para recibir publicaciones del exterior”, afirmó Hamawi, quien también subrayó que la explosión mediática en torno a la importación de libros está vinculada a la adquisición de la cadena de librerías Cúspide por parte del Grupo Clarín en octubre de 2011.

  • Se viene el día del trabajador y pienso en “la gente del libro”. En general, las referencias a este colectivo son poco específicas: se habla del “mundo” o del “sector” editorial. Me gusta este gremio y me gusta pensar que eso se debe a que es especial, a que tiene ciertas características difíciles de encontrar en otros grupos. Tiene en común con el resto de las actividades económicas que es un negocio, que para subsistir las empresas comercializan bienes –en este caso libros– y que dependen de sus ventas. Pero tiene también, como dije, particularidades que lo vuelven un mundo especial.

  • La ministra de Industria, Débora Giorgi, adelantó en un acto con empresarios en la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines (FAIGA), que trabaja en un proyecto para impulsar la industria nacional del libro y lograr que este sector vuelva a ser líder en producción nacional y exportaciones en Iberoamérica, alentando inversiones, generando empleos y sin modificar la premisa fundamental del Gobierno: que el libro no pague el IVA.

  • Los chicos no leen”, repiten como un mantra los docentes en las salas de profesores de escuelas secundarias de todo el país. El problema no es nuevo. Según datos de la Cámara Argentina del Libro en 2003 los alumnos de las escuelas leían, en promedio, menos de un libro por año. En diez años el porcentaje había disminuido a la mitad. En un país que se jactaba de haber sido parte del primer mundo, el nivel de lectura era similar al de los países pobres de África y Asia.

  • La creación de la imprenta en el año 1440 revolucionó la comunicación y la cultura. Permitió una difusión de textos, de ideas, hasta ese momento inédita. Actualmente, la tecnología también se puso al servicio de la escritura creando los eBooks o lectores de libros electrónicos. Aunque su nacimiento comercial data de 1993, estos dispositivos no causaron gran impacto hasta 2007, cuando los avances tecnológicos lograron darle a la pantalla un efecto papel, reduciendo al mínimo las diferencias con los soportes tradicionales de lectura.

  • LA MAGIA DE LOS LIBROS
    Tìtulo: El taller de los libros prohibidos
    Autor: Eduardo Roca
    Editorial: Planeta