Cómo es el proceso de toma de decisiones en la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual?
–Es un orgullo enorme para quien se formó en la comunicación y en las universidades poder formar parte de un proyecto político que, de alguna manera, facilita mucho la toma de decisiones. Es decir, nosotros tenemos una direccionalidad que es muy clara, que en muchísimas ocasiones nos hace ir, no uno, sino quinientos pasos atrás de la conducción de este proyecto. Es un proyecto en el que la conducción política es muchísimo más audaz a menudo que los dirigentes que tenemos que llevar a cabo alguna responsabilidad.
–Usted, junto a Ignacio Saavedra, número dos de la Afsca, vienen de la militancia. En su caso, trabajaba en una radio alternativa en Lomas de Zamora. En el caso de Ignacio, lo hacía en el movimiento de fábricas recuperadas. ¿Cómo hacen para equilibrar la cantidad de comunicadores populares que no tienen recursos y los dueños de los medios como Hadad, Magnetto, Szpolski, Pierri?
–Nosotros venimos trabajando en la conducción del organismo pensando en una estrategia de federalizar voces. La respuesta a la comunicación concentrada tiene que ser la de crear polos de comunicación. Tenemos que lograr promover esas voces. Y la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no es una ley aislada. Es una ley que se toma en el marco de un proyecto nacional, porque para multiplicar voces necesitas primero promoverlas. Y pensar en la multiplicación de voces es porque antes se pensó que un jubilado tenía que cobrar aunque no haya tenido sus aportes en regla. Cumplimos con netbooks, o con la Asignación Universal. O que se podía recuperar el aparato productivo y que, donde había un desocupado ahora hay un laburante, poniendo un pan arriba de la mesa. Esas voces promovidas merecen una ley que esté a la altura. En este marco, encaramos una normativa que va a distribuir 687 frecuencias en todo el país en el transcurso de estos dos meses en 10 provincias, en 380 municipios, con una doble lógica que implica una capacitación y después el llamado a concurso. Nosotros, un mes antes del llamado a concurso, vamos a cada provincia. Estuvimos el martes en el Chaco, en el concurso de licencias donde se presentaron 60 nuevas frecuencias. Pero habíamos estado un mes antes, en el lanzamiento de los actos de concursos con una capacitación. En esta capacitación se acerca toda la comunidad y nosotros vamos con la Afsca entera a trabajar en cuestiones que tienen que ver con lo técnico, con lo administrativo, con lo artístico de la programación.
–¿Ustedes pueden trabajar también en los modos de financiamiento o la Autoridad Federal dice “no, no, hasta acá llegué yo, después busquen otro actor del Estado o de la comunidad que los ayude a los recursos”?
–Tendríamos una mirada muy inocente del proceso si nos limitáramos exclusivamente a lo técnico-administrativo. Entendemos la variable de la sustentabilidad como un elemento central a la hora de pensar en un medio, aunque no supeditamos toda la estrategia del medio a su sustentabilidad, que es, probablemente, un error muy común en los grandes medios comerciales. Trabajamos en eso, en variables de asociativismo, en la relación con el Estado, en la promoción de algunas actividades, pero, insisto, no es la problemática central sobre el nuevo desarrollo de medios.
–¿Qué pasó con las 220 licencias que caducaron? ¿Cómo se configuran los organismos que prevé la ley, en materia de Consejo Federal, la Bicameral?
–El Consejo Federal está constituido y en este momento está renovando autoridades. Para nosotros es fundamental, porque expresa la voluntad de cada provincia de participar en relación con la Afsca. Por eso, las discusiones que se dan dentro del Consejo a nosotros nos permiten tener una mirada mucho más integral en relación con lo que deberíamos normar en todo el país. De hecho, el trabajo de lanzamiento de los concursos estuvo fuertemente vinculado con iniciativas del Consejo Federal…
–Y los directores que no están en el directorio de la Afsca, ¿son los representantes de las minorías parlamentarias?
–De la segunda y tercera minorías en este caso, claro. Se tiene que constituir la Comisión Bicameral y designar los directores de la segunda y la tercera minorías. No obstante, se están dando, sabemos, al interior de cada fuerza, un debate en relación con quiénes serían estos integrantes, pero hoy la Afsca funciona en su plenitud con cinco directores.
–Si se integrara la Bicameral, ayudaría a que tuviera un poco más de fuerza institucional…
–Durante dos años se pudo integrar perfectamente la bicameral de medios con mayoría del Grupo A.
–Desde diciembre de 2009 hasta diciembre de 2011.
–Y con la ley en plena vigencia, la oposición no designó sus directores para la Afsca.
–Jugaron a destruir todo lo que se estaba montando alrededor de la nueva ley…
–Y con la ley en plena vigencia, con un trabajo realizado…Bueno, nosotros creemos que es auspiciosa la idea de la integración.
–El Defensor del Público, que está contemplado en la ley, ¿quién tiene que nombrarlo?
–La Bicameral. El artículo 19 establece el Defensor del Público, que es una figura muy novedosa. Existe en Italia, en Ecuador; tiene una función muy concreta, que es recibir todo lo que nosotros operamos en términos de reclamos y demandas y articular relación con los distintos medios en términos de sugerencia. Es una figura que a nosotros nos permite no sólo canalizar inquietudes por parte del público, sino además dejar testimonio escrito de cuál es la demanda que el público suele tener y la respuesta que los medios tienen a esas demandas.
–Se supone que el Defensor del Público tiene que ser de la oposición, así como el presidente de la Auditoría General de la Nación, que depende del poder Parlamentario tiene siempre un representante de la segunda minoría.
–No, no necesariamente.
–Ayer, por ejemplo, me preguntaba alguien “por qué no se puede evitar, no estamos hablando de prohibir, por qué no se puede evitar que se les falte el respeto en los medios de comunicación a la figura presidencial”. Le dije que, inmediatamente, los grandes medios lo tomarían como censura. Ahora, también es un debate necesario, porque hay mucha gente que se siente completamente ofendida cada vez que se hacen este tipo de desprecios, destratos o falta de respeto a la figura presidencial.
– Sí, no tengas duda. La falta de respeto es permanente, la diatriba es permanente, y muchas veces la libertad de expresión ampara este tipo de voluntades informativas. No obstante, si bien es preciso que exista un debate a conciencia en relación con lo dicho, nosotros no alentamos jamás ninguna cuestión que se pueda malentender en relación con atentar contra la libertad de expresión. Ante todo, la libertad, porque costó muchísimo conseguirla, y la libertad de la palabra es probablemente el don más valioso de los que tenemos que defender este tipo de legislación. Y después está la conciencia, y después están los públicos que saben elegir y después está la discusión ciudadana, que de alguna manera promueve otro tipo de valores y otro tipo de voces, que hace que las estupideces que muchas veces se dicen queden condenadas a la estupidez por la propia conciencia social.
–Le preguntaba por las licencias. Usted ni se imaginaba que iba a terminar al frente de la Afsca, pero ahora está y las licencias se cayeron… Y la verdad es que sería muy importante conocer por qué se cayeron estas licencias, si hay alguna autocrítica de parte de las autoridades, no por el hecho personal, sino autocrítica como organismo y en qué se trabaja para mejorar si es que hubo errores…
–Creo que la promoción de nuevas licencias de televisión es, probablemente, la alternativa central a la hora de disparar la discusión sobre nuevas voces, y es por eso que hemos decidido reelaborar los pliegos en función de promover el espíritu de la ley. En la apertura de los pliegos notamos que el interés era masivo, pero que se veía la desproporción existente, por la concentración, entre actores con fines comerciales respecto de los no comerciales. Por lo tanto, trabajamos una nueva estrategia para reelaborar los pliegos que nos permitan dar, en primera instancia, una promoción del sector no comercial.
–¿Y cómo son los equilibrios entre el sector comercial y el sector sin fines de lucro?
–Hay que entender al Estado como un actor en el juego de la comunicación, porque la contracara de esto es el modelo de los ’90, el modelo de norteamericanización en la comunicación, que es mezclar libertad de mercado con libertad de expresión. Nosotros, la libertad de expresión la entendemos como libertad de información, no la libertad de mercados. Y hemos elaborado los pliegos atendiendo a un montón de sugerencias que han surgido de estos sectores. También tenemos que entender que la ley es muy fuerte y es una ley joven, es una ley que tiene tres años en vigencia.
¿Daniel Hadad o Cristóbal López?
Veamos C5N, Radio 10: ahí hay una historia en la cual uno lee los diarios y parece que hubiera un ping pong donde la Afsca no está…
–Nosotros, hasta ahora, lo que hemos visto, lo vemos como cuestiones entre privados, nosotros no fuimos notificados de transacciones en este sentido. Y una venta de ese tipo tiene que estar sí o sí aprobada por la Afsca, porque sólo puede darse en el marco de la adecuación. El grupo Hadad puede desprenderse de sus frecuencias de radio, pero sólo en el marco de la adecuación, si no no puede haber transferencia de licencias. Entonces, para nosotros no existe tal venta porque no pasó por la autorización de la Afsca...
–De modo tal que lo que está reclamando ahora Cristóbal López en el sentido del pago puede ser respecto del trato con el privado, con Hadad, pero respecto de la autoridad pública...
–Nosotros lo estamos viendo como trato entre privados, pero no tiene la autorización de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual.
–O sea que Cristóbal López tendría que haberse comunicado con ustedes…
–En caso de existir tal trato, forzosamente, la Autoridad lo tiene que aprobar. En el marco de la nueva ley no puede haber una transferencia de licencias, salvo que sea en el proceso de adecuación, al que el grupo Hadad se puede someter.
–Mi consideración es que alguien público como Cristóbal López y públicamente vinculado a Néstor Kirchner desde hace muchísimos años, no puede tener como comportamiento no ir a la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual… La última, Aragón, el 7 de diciembre, según lo que estableció la Corte Suprema de Justicia, el Grupo Clarín tiene que adecuarse. ¿Qué cosas tienen que pasar ahora respecto de la relación entre la Afsca y el Grupo Clarín para que ello llegue, sabiendo que se cumplieron con todos los requisitos, más allá de que después por supuesto el Grupo pueda tomar la conducta que le parezca y afrontar las responsabilidades que tenga que afrontar?
–Nosotros estamos trabajando, no solamente con el Grupo Clarín, sino con los grupos que consideramos que están infringiendo la ley. En este momento solicitamos una serie de informaciones, unos oficios, con carácter de declaración jurada; es decir, tienen un plazo para presentarnos una información que le solicitamos, para cotejar si lo que tenemos como base coincide con lo que ellos nos van a dar en carácter de Declaración Jurada para comenzar a articular los mecanismos de adecuación. Somos optimistas de que esto va a suceder y tenemos, como lo estableció la Corte, el 7 de diciembre como plazo último para que la Ley se cumpla para todos los grupos que hoy la están infringiendo.

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