Terror, represión y muerte en el Liceo Víctor Mercante

Año 5. Edición número 192. Domingo 22 de enero de 2012
Ficha de afiliación. Guillermo Visciglia, auxiliar docente y ladero de Jorge Disandro./Legajo. Jorge Disandro en el liceo. era el hijo del ideólogo de la organización./Documentos. los Legajos de Miguel Ángel Maldonado y de Ricardo Walsh (a) Richi. a la derecha, un Recorte del diario el día sobre La muerte de Zanandrea y Astorga.
En 1975, la CNU se convirtió en una fuerza de ocupación en los colegios de la Universidad Nacional de La Plata.

Por decisión del gobierno provincial de Victorio Calabró y de la intervención fascista en la Universidad Nacional de La Plata, los colegios universitarios de esa ciudad se transformaron, a partir del inicio del año lectivo de 1975, en área de operaciones y fuente de ingresos –mediante contratos docentes– para la Concentración Nacional Universitaria (CNU), integrada desde el año anterior al aparato terrorista del Estado. La presencia de conspicuos integrantes de esa organización y de familiares de sus ideólogos y mandantes en uno de esos colegios, el Liceo Víctor Mercante, no sólo muestra cómo la vigilancia y la represión de los estudiantes secundarios ocupó un lugar central en el accionar de la CNU platense sino que revela, a partir de una serie de legajos a los que tuvo acceso Miradas al Sur, una red de relaciones personales y familiares que conecta a los integrantes del grupo de tareas capitaneado por Carlos Ernesto Castillo (a) El Indio con el ideólogo de organización, el profesor de latín y literatura Carlos Alberto Disandro, con la Policía Bonaerense y con el subjefe del Distrito Militar La Plata, teniente coronel Mario Sila López Osornio, por entonces contacto de la CNU con el Ejército.
El desembarco de la fuerza de tareas de la CNU en el Liceo fue comandado por el médico policial Miguel Ángel Maldonado (a) El Cacique, primero como “asesor médico”, un cargo diseñado para incorporarlo al colegio y luego como rector. Con él llegaron Jorge Marcos Disandro, hijo de Carlos Alberto Disandro; Marila Rut López Osornio, hija del teniente coronel; Nora Raquel Fiorentino de Castillo, mujer de Carlos Ernesto Castillo (a) El Indio; Ana María Fromigué, hermana del asesino Eduardo Fromigué (a) El Oso, y varios integrantes de la patota de Castillo, entre otros, Néstor Causa (a) El Chino, Ricardo Walsh (a) Richi y Guillermo Visciglia.

El doctor muerte. Miguel Ángel Maldonado (a) El Cacique, nacido en 1941 (L.E. 5.193.705), “doctor en Medicina, especialista en psicología médica y psiquiatría” –como se define de puño y letra en el legajo N° 1045 del Liceo Víctor Mercante– se desempeñaba por entonces como médico de la Policía Bonaerense y docente en el Colegio Nacional “Rafael Hernández”, también dependiente de la Universidad Nacional de La Plata.
Los alumnos de este último establecimiento lo tenían identificado, desde los tiempos de la dictadura autodenominada Revolución Argentina, como un médico estrechamente ligado a la represión policial. Uno de los autores de esta investigación, que lo padeció como profesor de Higiene en quinto año, fue testigo de un episodio que revela su personalidad. Corría 1973 y Maldonado estaba dando clase en una división de quinto año. Por lo general eran clases distendidas, ya que –para los no avisados– se mostraba generalmente como un tipo simpático, que permitía fumar en clase, menos afecto a desarrollar su asignatura que a conversar en confianza con sus alumnos, como manera solapada de sondear sus posiciones políticas. En medio de una de esas charlas descubrió (sucedió por el comentario desafortunado de un compañero de clase, que dijo: “Mire, profesor, lo que tiene fulano”) que uno de los alumnos había llevado al colegio un poster del Che Guevara. De pronto, el docente simpático y confianzudo se transformó en un tipo amenazante que miró fríamente a los ojos al desafortunado poseedor de la imagen y le advirtió con dureza, usando una triste frase de Juan Domingo Perón: “¡Tenga cuidado, señor, no saque los pies del plato!” Uno de los alumnos de esa división del Colegio Nacional, Roberto Rocamora, fue asesinado por la CNU en julio de 1975.
Maldonado ya era por entonces un hombre que participaba de la represión casi por un mandato hereditario. Su padre, portador del mismo nombre y también psiquiatra, había hecho de ella un culto. Luego del golpe del 24 de marzo de 1976, Miguel Ángel Maldonado (padre) fue nombrado director de la Escuela de Técnicos dependiente del Ministerio de Salud provincial. Desde el mismo día de su asunción, puso en práctica una política de terror con alumnos y empleados. Miradas al Sur pudo establecer a partir de varios testimonios que todas las mañanas, cuando llegaba a su despacho, obligaba a entrar primero a su secretaria o a algún otro empleado y los obligaba a revisar todos los cajones de la oficina, para ver “si hay una bomba”. Si había, que volaran ellos. También hizo correr su escritorio, que daba la espalda contra una ventana, para evitar que le dispararan “francotiradores subversivos”. Durante su gestión al frente de la escuela desaparecieron por lo menos siete personas que trabajaban allí, entre ellas tres enfermeras que también se desempeñaban en la Cruz Roja.
Tras la intervención de la Universidad Nacional de La Plata, a fines de 1974, Maldonado (hijo) fue nombrado vicerrector del Colegio Nacional como parte de la avanzada ultraderechista en los claustros. En marzo de 1975, sin abandonar ese cargo, también fue asignado al Liceo Víctor Mercante, como “asesor médico”. En septiembre de 1975, el rector de la universidad, el fascista Pedro Arrighi, decidió dejar de lado ese cargo de ficción y lo puso oficialmente al frente del colegio, como rector. Durante su gestión fue secuestrada y asesinada por lo menos una alumna.
Llegada la dictadura, Miguel Ángel Maldonado (a) El Cacique siguió trabajando como médico de la Policía bonaerense. Con la recuperación de la democracia se recicló en el justicialismo, partido por el cual fue precandidato a intendente de la ciudad de La Plata. Hoy se presenta como psiquiatra forense y consultor en psiquiatría y psicología médica, en cuyo carácter participa de programas televisivos y se desempeña como perito en causas judiciales. Quizá su actuación más recordada sea la que cumplió como perito de la defensa del odontólogo Ricardo Barreda –asesino de su mujer, sus dos hijas y su suegra–, causa en la que opinó que el acusado debía ser declarado “inimputable”.

Retrato de patota con familiares. Maldonado hizo entrar el terror por las puertas del Liceo Víctor Mercante y la CNU se transformó en una fuerza de ocupación dentro del colegio, que reprimía cualquier intento de actividad política y marcaba militantes. “Entraron al Liceo como bestias, pisando duro, con pata fuerte. Por entonces, todavía se podía resistir y lo hicimos. Hubo una rebelión, en marzo o abril de 1975, encabezada por militantes del Grupo de Estudiantes Secundarios Socialistas (Gress), con el apoyo de otras agrupaciones. Incluso paramos las clases por unos días y hubo una asamblea donde también hubo muchos padres que nos apoyaron. Pero después todo se fue diluyendo. Ellos fueron más solapados y la resistencia estudiantil fue aflojando, por desgaste y por temor”, relató a los autores de esta investigación un ex alumno del Liceo.
La investigación de Miradas al Sur identificó a varios de los integrantes de la CNU en el Liceo Víctor Mercante:
-Jorge Marcos Disandro (DNI 10.065.067, Legajo N° 1065), hijo del creador e ideólogo de la Concentración Nacional Universitaria, Carlos Alberto Disandro. Ingresó como preceptor a principios de 1975 y terminó desempeñándose en el estratégico cargo de Jefe de Disciplina hasta 1980, ya instalada la dictadura. No era activo participante de las acciones del grupo de tareas comandado por Carlos Ernesto Castillo (a) El Indio, pero testimonios coincidentes de ex alumnos del Liceo lo definen como una pieza estratégica de la represión dentro del colegio.
-Néstor Causa (a) El Chino (Legajo N° 1025), ingresó al cuerpo de preceptores del Liceo el 1° de marzo de 1975. Conspicuo integrante de la patota de la CNU, la investigación de Miradas al Sur lo ubica en varias acciones de la banda, entre ellas el secuestro y asesinato del militante barrial peronista Jorge Ruda. En su legajo, denuncia que tiene otro empleo en el Hipódromo platense, otro escenario de las operaciones de la CNU por orden del gobernador Victorio Calabró.
-Guillermo Osvaldo Visciglia (DNI 10.679.774, Legajo N° 1041), ladero de Jorge Disandro, ingresó como auxiliar docente en marzo de 1975 y también fue reconocido por varios ex alumnos como integrante del aparato represivo montado en el cuerpo de preceptores. Su hermana Ana Rita también fue preceptora del Liceo en 1975.
-Ricardo Walsh (a) Richi (DNI 10.353.747, Legajo N° 1042), fue nombrado preceptor el 1° de marzo de 1975. En septiembre de ese año, Miguel Ángel Maldonado lo ascendió a “coordinador asistente del rector”, es decir, lo transformó en su nexo con el grupo de tareas que operaba dentro del colegio. Walsh participó de decenas de operaciones de la banda liderada por Castillo, entre ellas, el secuestro y asesinato de la delegada de los empleados de reunión del Hipódromo de La Plata y militante de la Juventud Peronista Luisa Marta Córica.
-Nora Raquel Fiorentino (DNI 10.353.781, Legajo N° 1027), viuda del CNU Martín Sala y por entonces mujer de Carlos Ernesto Castillo (a) El Indio. Ingresó como auxiliar docente el 1° de marzo de 1975. Trabajaba también en la Fiscalía de Estado y fue cesanteada en mayo de 1976, después de ser detenida cuando el grupo de tareas comandado por su marido fue desactivado por orden del jefe del Área de Operaciones 113 del Ejército, coronel Roque Carlos Presti.
Entre los nombramientos de auxiliares docentes de marzo de 1975, la investigación de Miradas al Sur encontró otro que resulta muy significativo. Se trata de la incorporación de Marila Rut López Osornio, hija del subjefe del Distrito Militar La Plata y contacto del Ejército con el grupo de tareas de la CNU, teniente coronel Mario Sila López Osornio. Este militar, junto con su hijo mayor, está relacionado directamente con por lo menos dos crímenes cometidos por la patota de la CNU: los asesinatos de Enrique Rodríguez Rossi (un militante de las FAL 22 infiltrado dentro de la organización) y el conscripto Marcelo Adrián Sastre, que revistaba en el Distrito Militar La Plata, ambos perpetrados en abril de 1975. Por esos días, López Osornio y su hijo también asesinaron a sangre fría, en plena calle, a Ricardo Manuel Guerra, de 31 años, un transeúnte que les pareció que los estaba vigilando. Como el hombre iba desarmado, le plantaron un revólver 38 corto y fraguaron un falso enfrentamiento en complicidad con policías de la Comisaría Primera de La Plata.
Miradas al Sur ha identificado también a otros integrantes de la Concentración Nacional Universitaria que operaron en el Liceo Víctor Mercante, pero por el momento no dará a conocer sus nombres para no obstaculizar esta investigación periodística.

Chicas muertas. El sábado 11 de octubre de 1975, en una de sus páginas interiores, el matutino platense El Día publicada un artículo titulado “Una joven fue hallada asesinada a balazos en la zona de Punta Lara”. En el texto se informaba que el cuerpo había sido encontrado por cazadores furtivos en el camino que une Villa Elisa con Punta Lara y que no se conocía la identidad de la víctima. “Se estima, según la rigidez que presentaba el cuerpo, que el asesinato se cometió alrededor del mediodía (del viernes 10), seis horas antes del hallazgo”, escribía un anónimo cronista. Recién el lunes 13 El Día dio a conocer la identidad de la víctima: Graciela René Astorga, de 20 años, alumna de quinto año del Colegio Nacional Mixto de Ensenada. También precisaba que la joven había sido asesinada mediante “disparos en la cabeza”, sin precisar el número. La policía, decía el artículo, no tenía pistas concretas para resolver el crimen.
El miércoles 15, el mismo matutino informó sobre el hallazgo del cadáver de otra joven, en este caso una adolescente, en la misma zona. La víctima fue identificada como Susana Aurora Zanandrea, de 17 años, alumna de quinto año del Liceo Víctor Mercante. “El crimen corresponde al mismo episodio del que fue víctima Graciela René Astorga. Ambas eran amigas”, precisaba El Día en la bajada del título. El cuerpo también presentaba impactos de bala en la cabeza.
Más de 35 años después, los autores de esta investigación han podido establecer, gracias a los testimonios de ex alumnos del Liceo cuyos nombres permanecerán en reserva, que Graciela René Astorga y Susana Aurora Zanandrea no sólo eran amigas, sino que ambas mantenían relaciones afectivas con sendos integrantes de la Concentración Nacional Universitaria que por entonces formaban parte del plantel de auxiliares docentes del Liceo Víctor Mercante. “Zanandrea estaba saliendo con uno de los preceptores, de los de la CNU, pero no se había dado cuenta de cómo venía la mano con esos tipos. Cuando algunos compañeros la avivaron, se abrió y cortó con él. Fue pocos días antes de que la mataran. A ella y a la otra chica”, relató a Miradas al Sur uno de esos ex alumnos del Liceo. Otra fuente, también del Liceo Víctor Mercante, dio otra versión a los autores de esta investigación: “Después del asesinato de las chicas, uno de los preceptores de la CNU se acercó a un grupo de estudiantes, entre los cuales había algunos militantes de izquierda que estábamos perfectamente identificados por ellos, y nos preguntó si sabíamos algo sobre el asesinato de Susana (Zanandrea). Estaba preocupadísimo y pensaba que podía haber sido algo preparado por una organización de izquierda, lo cual era ridículo. Después empezó a correrse la bola de que el secuestro y asesinato de las chicas tuvo que ver con un ajuste de cuentas de una patota sindical de Buenos Aires con la CNU platense, y que les habían pegado ahí, donde les podía doler”, explicó.
Miradas al Sur publicará los nombres de los dos integrantes de la CNU relacionados con las víctimas en un próximo artículo, dedicado exclusivamente al caso. Por ahora basta adelantar que, además de esa relación que conecta a las víctimas con miembros de la patota comandada por Carlos Ernesto Castillo (a) El Indio, el lugar donde fueron encontrados los cadáveres era uno de los sitios que con más frecuencia utilizaba la CNU para ejecutar a sus víctimas.
La Justicia jamás investigó estos dos crímenes.

Listado

El 24 de diciembre pasado, los autores de esta investigación publicaron en Miradas al Sur un listado provisorio de 58 víctimas del grupo de tareas de la Concentración Nacional Universitaria (CNU) platense, comandado por Carlos Ernesto Castillo (a) El Indio. Hoy, menos de un mes después de la publicación, a aquella lista se deben agregar otros tres nombres. Y también es necesario aclarar el error cometido con una fecha.
Los nombres que se suman son los de Susana Aurora Zanandrea, de 17 años, alumna de quinto año del Liceo Víctor Mercante, y de Graciela René Astorga, de 20 años, estudiante del quinto año del Colegio Nacional Mixto de Ensenada . A ellos hay que agregarle el del por entonces intendente de la Ciudad de La Plata, profesor Rubén Cartier, asesinado el 14 de julio de 1975.
También, en la edición del 24 de diciembre pasado se decía que Luis Macor, militante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) fue asesinado por la CNU en agosto de 1975, cuando en realidad su muerte fue perpetrada un año antes, en agosto de 1974. Con estas tres víctimas, la lista suma 61 muertos, pero aún dista mucho de estar completa.

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Comentarios

Julio Yessi trabajó para la intendencia de Manuel Quindimil en Lanús y actualmente se lo ve dando vueltas en la municipalidad de Lanús yendo a visitar amigos en la intendencia del intendente Darío Díaz Pérez, candidato por el FPV.

FEDERICO ACOSTA, vive en Necochea y trabajó o trabaja en el Senado bonaerense

sisisis

O cuando "bendecia" las armas en lo que era en calle 1 la jefatura de policia, o cuando lo reconocio un tal Shaposnik visitando detenidos en los cuarteles de infantería. Rata infame
JC

en algun momento tendrian que hacer una nota sobre como el obispo de la ciudad de la plata Monseñor Plaza entrego a su sobrino a la dictadura militar el pibe aun continua desaparecido, hay un libro escrito por el hermano, tito plaza, se llama mi tio el entregador. seria interesante para los lectores de este diario saber esta historia. y mas si viene de la mugrienta curia platense. Saludos un lector

Dan Lástima. Hagan investigaciones enserio... Por lo menos constaten las fechas. Enserio... un diario de semejante embergadura, queriendo ensuciar la reputación de un profesional, con obvias intención de agarrarse de la trascendencia mediática de este... Enserio, pónganse las pilas, y por lo menos constaten bien las fechas, porque hasta en eso la pifiaron. Si no les gusta lo que piensa, no acusen de cosas que no tienen nada que ver, lo mismo digo a los "testigos de la monstruosidad del doctor muerte"...

Eduardo Fromigue fue asesinado junto con 2 personas más por terroristas como los que este diario oculta. Sigan con la impunidad. El Sr. Anguita debería haber cumplido completa su condena, por atacar en democracia una unidad militar. Lo mismo los que mataron a Fromigue y sus 2 amigos.

Y no nos olvidemos, que también fue titular (o es no estoy segura) de la cátedra de higiene de la facultad de medicina. La Universidad también es cómplice!!

Daniel: un recuerdo, aunque no está lugado a la CNU. Mi viejo laburaba en BUenos Aires, y cuando volvía traía La Razón, que leía durante el viaje en tren. Un día, creo que en 1977, leí un artículo publicado ahí, en el que decían que la profesora Bella Gutiérrez había denunciado la "infiltración marxista" en los colegios secundarios (no recuerdo si en general o específicamente los de la UNLP). Meses después, porque en esos tiempos la información no circulaba fluidamente, supe de la desaparición de la profesora Ángela López Martín, adorada por sus alumnos.
Bella Gutiérrez ya murió, pero habría que ver cuántos docentes desaparecieron por denuncias como la que hizo ella. Supongo que el artículo se puede rastrear en la hemeroteca del Congreso o en los archivos de algún diario. Saludos,
Amanda.

Sobre el Marciano, por favor, escribir al mail de esta nota. Gracias

Egresè del Liceo el año que cerraron la UNLP: 1974. Escribo para aclarar que Mireya Etcheverry fue profesora de Historia, no de francès. POdemos ir reconstruyendo la memoria entre todos, participando.

Le dicen el marciano, porque no tiene ni pestañas en los ojos. Toda la vida fue de terror, primero Tacuara y luego CNU, el itro día iba por la calle 9 y 48 de La Plata, toma café en el costa y pasea por la ciudad com o siempre. Es cierto muy amigo de Fernández Rivero, Alemán , Beroch, y toda la lacra platense de fachos "maristas" y no maristas.

No solo eso. Durante la presidencia del Dr Raul Valente en el colegio de medicos de la plata , fue realizada la denuncia de los antecedentes del"Cacique" Maldonado y no hicieron nada. Son corporativos y cómplices .

Ratifico lo que dice el de 15:47. FEDERICO ACOSTA era tal cual lo pinta. Le decían el "Marciano Acosta" por lo feo que era y se le reviraba un párpado detrás de los lentes cuando hablaba. Amigo de Beroch y Fernández Rivero.

A Anónimo de las 18.11 del domingo: ¿podés escribir al mail de la nota?

No se olviden de Pablito del Rivero,el Sapo Cedola y Tony Rivas, a los tres los mataron solo por andar en moto
y una de las buchonas que nombraron los marco en un boliche¡¡¡ y despues el famoso falcon naranja hizo el trabajo sucio

Si asesinado POR TERRORISTAS DEL CNU QUE RESPONDIAN A CALABRO

Yo fui compañera de Susana Zanandrea y viví con ella cada uno de los días de terror. La sala de preceptores se convirtió en sala de armas. Algunos compañeros de ascendencia judia fueron maltratados, torturados y obligados a retirarse de la escuela. No pongo sus nombres porque son conocidos en la ciudad y tal vez no lo quieran decir. El jefe de preceptores era el odontólogo Abel Almeida, que entraba al baño de mujeres para ver "si estabamos fumando" y con esa excusa se paseaba por los baños como dueño hasta de nuestra intimidad. Susana tenía una relación de adolecente y cuando quiso cortar, le avisaron que lo pensara o era boleta.
Maldonado es una afrenta para la profesión médica, diciendo disparates en los medios, hablando de sus calificadas opiniones sin respaldo científico de ningún tipo. El colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires, distrito I, nunca quiso investigar la actuación de quien fue decano por lo menos hasta el año 1981. Sería bueno saber donde se puede ir a dar testimonio para que ésta alimaña paga por lo menos con el escarnio público.

les paso otro nombre que hasta ahora no fue nombrado, personale pesado dentro de la CNU y no por ser fierrero mas bien hera un cagon que no hiva ni al baño solo sipre estaba acmpañado por 2 o 3 matones. FEDERICO ACOSTA jefe del brazo ideologico. me parece raro que no fuera nombrado imagino que debe ser el que esta botoneando a sus ex camaradas por un poco de silencio... cagon y ahora boton..
saludos un lector

Muy buena nota, y por fin sale a la luz la trayectoria lamentable y perversa del médico policial Maldonado. Recuerdo también que antes que llegaran los preceptores de CNU, hubo un atentado pergeñado por esta banda en el que pusieron una bomba en la puerta del Liceo Victor Mercante, que no hizo daños mayores pero sirvió de pretexto para suspender las clases después de las vacaciones de invierno de 1974, y hubo eximición con cuatro puntos para todos. Parece qu necesitaban preparar su desembarco para el año siguiente. Los alumnos del Liceo hicieron gestiones para dar clases en otros lugares, uno de los que se hablaba era la Casa Radical, pero fueron gestiones que no prosperaron, pero que si se hicieron por alumnos comprometidos con la educación, con la escuela y por algunos militantes políticos y sociales también. Más nombres: Almeyda, Guerrero, a ver si algún compañero recuerda a uno de pelo enrulado que usaba anteojos gruesos, a una preceptora bien botona, petisa, que le decían camboyana. Y es cierto: en 1976 fue directora la profesora Elena Mireya Echeverry, de la vieja guardia del Liceo, pero según recuerdo tuvo un plantel nuevo de preceptores que no eran los de CNU del año anterior.

Teléfono para las autoridades de la Universidad de La Plata. A ver si empiezan a revisar los concursos y los planteles docentes. Maldonado es un ejemplo, docente de la Facultad de Medicina de la UNLP, como se les pasó a quienes integraron el jurado docente, al Consejo Superior de la Universidad en donde termina todo acto administrativo, a todos se les pasó estos datos, que seguramente deben estar en su "curriculum".

Es tanto el daño producido por la proscripción, ( bombardeos a ciudad abierta por fuerzas del propio estado ), junio del ´55 en plaza de Mayo , plan conintes de Frondizi, EN EL ´58 Y su persecución a la resistencia de la clase trabajadora y sus legítimos representantes ( como el diputado nacional y por entonces secretario general del gremio de farmacia, Jorge DI Pascuale quien no le permitieron asumir y fué preso , además de a posteriori , en la dictadura cívico militar, 1976- 1983, secuestrado en su hogar y desaparecido frente a sus hijos en diciembre del ´76 ); la masacre de Ezeiza; la triple AAA, la CNU, LA JPRA ( brazo político del LÓpez-Reguismo, la juventud peronista de la República argentina, con Julio Yesi como referente ); sólo por citar ejemplos en consonancia con el tema tratado, que no causa sorpresa todavía que al hacer comentarios en una publicación de acceso público se omitan las firmas o se utilicen pseudónimos.
L a seriedad de la víctima que oculta su nombre no es la misma de la del víctimario que se esconde tras la impunidad para perpetuar poder y miedo.
Es necesario e imprescindile la publicación de estos temas y su consecuente denuncia, desarrollo en sede judicial, en memoria de los que perdieron la vida por su infinito compromiso y solidaridad con las necesidades de nuestro pueblo.

ERNESTO DARÍO BORZI
dni: 21.111.672

PD : Comparto un enlace,
http://www.youtube.com/watch?v=tN4Wb9r2kgw&hd=1

Esta investigación me hace muy bien. Yo fui al Liceo y egresé en el 76.
Lamentablemente no puedo aportar datos pero el clima que cuenta esta nota es real.
Cuando terminamos, en el 76 estaba Mireya Etcheverry, profesora de frances que debe haber tenido muy buenas relaciones con los preceptores CNU. Receurod perfectamente a varios de los personajes mencionados aqui. Por favor sigan... Algunos tuvimos la suerte de no ser chupados por esta gente pero va mi recuerdo para todos aquellos que desaparecieron con apenas 15 o 6 años.

Junto al Intendente de La Plata Ruben Cartier, muere asesinado Manuel Valverde, Director de Transito del Municipio, dirigente sindical del gremio de Taxis, dos de los sobrevivientes que viajaban en el vehiculo, creyeron reconocer a Castillo como uno de los autores de los disparos, pero por temor al gobernador Calabro (al cual se lo sindicaba como instigador del atentado) no declararon ese dato en sede judicial. Cartier pertenecia al sector ortodoxo del peronismo y junto con otros dirigentes de La Plata, como el Diputado Nacional Jose Amerise, propugnaba la intervencion a la Pcia. de Buenos Aires por el entendimiento existente entre Calabro y los militares golpistas, la prueba de tal complicidad es que Calabro fue el unico gobernador peronista que no sufrio carcel ni vejacion ninguna, todos los demas , incluido Carlos Menen, fueron muertos, detenidos o exilados

La esposa de Recalde Pueyrredon no trabajaba en el LIceo tambien? no recuerdo el nombre. Creo que era hija de un Juez Camarista

No fue Anibal Gordon el que mata a Fromigue?

Eduardo Fromigué, miembro de la CNU primero y patotero sindical de Lorenzo Miguel después, murió tiroteado en la parrilla La Estancia, de florencio Varela, en un ajuste de cuentas de bandas ultraderechistas.

el artículo no cuenta que Eduardo Fromigue fue asesinado por terroristas como algunos de los que escriben en este diario.
Seria un articulo serio si dijera todo, no?

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  • No puedo venir más al colegio. No voy a poder terminar.” La voz de Susana Aurora Zanandrea les sonó apagada esa mañana a las dos compañeras de quinto año del Liceo Víctor Mercante que la escucharon. Corrían los primeros días de octubre de 1975 y estaban en el patio. No recuerdan (las dos que están vivas) si tenían hora libre o se habían rateado de una clase, pero sí que las tres se habían sentado en el alfeizar de una ventana y que les dijo, cuando les faltaban apenas dos meses para recibirse de bachilleres, que no iba a poder ir más al colegio.

  • En la edición del 3 de julio de este año, la investigación de Miradas al Sur sobre el accionar del grupo de tareas platense de la Concentración Nacional Universitaria (CNU) publicó los nombres de ocho de los autores del asesinato del médico pediatra Mario Alberto Gershanik, ocurrido el 10 de abril de 1975 en la casa de sus padres, ubicada a menos de 150 metros de la Jefatura de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Se trató de una operación conjunta de la Triple A con la CNU, a las órdenes de Aníbal Gordon (a) El Viejo.

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  • Hasta el momento, Carlos Ernesto Castillo (a) El Indio y Juan José Pomares (a) Pipi son los únicos detenidos por los crímenes de lesa humanidad cometidos en La Plata por la patota parapolicial de la Concentración Nacional Universitaria (CNU) entre 1974 y abril de 1976, cuando fue desactivada mediante la detención de varios de sus miembros por fuerzas militares del Área de Operaciones 113, a cargo del coronel Roque Presti, durante un intento de secuestro de Juan Carlos Arias, un militante del peronismo platense.

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