Un proyecto con resultados

Año 3. Edición número 122. Domingo 19 de septiembre de 2010

Uno de los méritos fundamentales de las últimas gestiones de Canal 7 es haber generado y sostenido una política de comunicación pública. Se puso en marcha un proyecto que se diferencia claramente de los criterios de los canales comerciales y de otras gestiones que ha tenido la televisión pública en democracia. Estamos frente a una pantalla con muchos componentes novedosos y arriesgados, que seguramente dejarán una marca en la historia de la señal que fundó las transmisiones de TV en la Argentina.
Por un lado, se impulsó una fuerte reconversión tecnólogica que se tradujo en la compra de nuevas cámaras, islas de edición, iluminación, etcétera. Aspectos que permanecían inalterables desde fines de los ’70. Paralelamente, el proceso de digitalización –acompañado por la distribución gratuita de decodificadores– introduce a Canal 7 como pionero en una nueva era de nuestra televisión.
En cuanto a la programación, hubo una clara decisión de retomar temas como el deporte: una marca histórica del canal que fue abandonada por décadas. Fútbol para Todos tuvo un impacto muy grande, pero también los mundiales de fútbol, hockey y básquet, entre otros eventos. Otro acierto importante fue la apuesta a la ficción, otro rubro que el canal tenía muy postergado. También resulta muy auspiciosa de programas de vanguardia como Peter Capusotto y sus videos. Las coproducciones con el canal Encuentro también constituyen un hecho valioso.
El fenómeno 6-7-8 merece un párrafo aparte. Este programa provocador y arriesgado logró poner en evidencia las estrategias de los medios concentrados en la construcción de agenda, más los fenómenos de recortar la realidad o directamente generar una propia. Temas que hasta no hace mucho sólo eran material de conversación en las redacciones periodísticas. 6-7-8 propuso ese debate con franqueza, sin aspirar a una falsa independencia y sin disimular posiciones políticas claras que en su mayoría coinciden con las del Gobierno.
Este balance altamente positivo también tiene sus debes. Sería saludable la participación de la oposición para concensuar las políticas macro de la señal pública, que está prevista en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y que abre una oportunidad única al pluralismo. También sigue pendiente una política comercial decidida que permita ensanchar el financiamiento de la emisora y multiplicar la calidad y cantidad de los proyectos. Y, por último, falta gestar alianzas para intercambios de contenidos y concretar co-producciones con canales públicos de Latinoamérica y Europa. Estos intercambios pueden ofrecer resultados muy enriquecedores para nuestra pantalla local.

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Otras notas

  • El consumo de televisión está fuertemente condicionado por hábitos, costumbres y fidelizaciones que se construyen durante años y van más allá de la calidad de las propuestas. Un programa que es un éxito en los canales de gran rating invariablemente sufrirá una dispersión drástica si pasa a uno de los menos convocantes. El fenómeno inverso sucederá con un producto de una señal que no es líder si desembarca en Telefé o Canal 13.

  • Es llamativo que las interferencias aparecen en casos puntuales: la pantalla de la TV Pública se empieza a alterar durante algunos informes de 6, 7, 8 y no precisamente a la hora de Los hombres de Paco o el hit Peter Capusotto y sus videos. “En el caso de 6, 7, 8 sí creería que hay interferencias maliciosas y que no se trata sólo de fallas técnicas en los televisores de particulares.

  • Ya se pueden ver los primeros efectos de la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, por fin puesta en marcha tras el burdo intento de impedir que finalmente la democracia llegue a la regulación de los medios, tras casi treinta años de funcionamiento bajo la ley de la dictadura.

  • Es un camino largo, sinuoso, para muchos difícil de imaginar, pero que promete dar a luz una nueva televisión. No se trata de un paradigma que pretenda pulverizar las reglas y tics de las señales comerciales. Sí de nuevas plataformas que llegarán en forma gratuita a todo el país y de contenidos generados desde una perspectiva que respete la diversidad, el federalismo y la voz de los menos escuchados.

  • El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, y el titular del Sistema de Medios Públicos, Tristán Bauer, estrenaron el viernes la TV digital satelital gratuita en la Escuela N° 26 de Islas, en la localidad bonaerense de Campana. Estuvieron la intendente local Stella Maris Giroldi y otros funcionarios nacionales y municipales. Así, en un paso más hacia su alfabetización tecnológica, los alumnos de este establecimiento –muchos de los cuales viajan desde otras islas hasta cuatro horas por día–, pudieron disfrutar del partido inaugural del Mundial junto a los funcionarios.

  • La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual reconoció –por primera vez en la historia argentina– el derecho a la comunicación de los pueblos originarios. Durante años, los integrantes de estas comunidades denunciaron la violación de este derecho fundamental que impedía la proyección de la comunicación indígena con identidad.