Una causa contaminada

No hubo fracaso porque, simplemente, no hubo comparación de perfiles; y no hubo comparación porque las muestras estaban contaminadas”, puntualiza Alan Iud, abogado de Abuelas de Plaza de Mayo. A la luz de lo acontecido, quienes siguen de cerca la causa no dejan de subrayar el giro que registró la estrategia judicial de los abogados de Marcela y Felipe Herrera de Noble desde que el ex camarista Gabriel Cavallo asumió la defensa de la dueña del Grupo Clarín.
Para sostener lo señalado destacan que, desde el 28 de mayo pasado, cuando la jueza federal Sandra Arroyo Salgado ordenó los allanamientos, no apelaron la medida ni pidieron la nulidad de lo actuado. Ni siquiera intentaron recusar a los peritos del Banco Nacional de Datos Genéticos (Bndg). Las opciones, según los penalistas consultados, hubieran sido coherentes con la estrategia desplegada por los letrados hasta que la Cámara Nacional de Casación Penal dejó firme la medida de prueba.
Las sospechas de quienes buscan establecer si Marcela y Felipe Herrera de Noble son hijos de desaparecidos cobran especial dimensión ante la evidencia de que las prendas contenían información genética de diversas personas de distintos sexos. ¿Por qué razones podrían aparecer tantos perfiles genéticos en prendas íntimas y de vestir? La respuesta parece ubicarse lejos de la casualidad o el accidente. Sin embargo, y más allá del sentido común, el interrogante, por ahora, no tiene respuesta en el expediente.
En Abuelas no descartan que las prendas hayan estado contaminadas desde antes de que fueran obtenidas por la Justicia con la finalidad de impedir el estudio. “Ello sería posible si hubiesen sido advertidos del procedimiento”, conjetura el comunicado difundido por la entidad. En Tribunales aseguran que no sería la primera vez que sucede. La hipótesis, obviamente, descarta un manejo negligente o intencionado por parte los peritos oficiales y del personal del Bndg.
Por el momento, el hermetismo del Juzgado es absoluto. Sin embargo, cobra fuerza la posibilidad de que los abogados de Abuelas pidan que se procesen las muestras tomadas por el ex juez de la causa Conrado Bergesio –actualmente en custodia del Cuerpo Medico Forense de la Corte Suprema– y que, de poder obtenerse perfiles indubitables, se los compare con los hallados en las prendas. De haber coincidencias, los perfiles obtenidos de los allanamientos de mayo pasado servirían para contrastar con los existentes en el Bndg.
Hipótesis al margen, lo cierto es que la causa tomó un rumbo que nadie podía imaginar. Un camino que supera las leyes y los códigos procesales para instalarse en el terreno de un caso policial. ¿Cómo se contaminaron las muestras? ¿Cuándo? ¿Dónde? El sentido común tiene sus respuestas, pero la verdad, en términos legales, exige pruebas. ¿Será Justicia?.

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Otras notas

  • Los peritos del Banco Nacional de Datos Genéticos confirmaron a la jueza Sandra Arroyo Salgado que los perfiles de ADN que le entregaron la semana pasada corresponden a las muestras de sangre y saliva extraídas a Marcela y Felipe Noble, el año pasado, en el Cuerpo Médico Forense. Así, los peritos reconocidos legalmente para este tipo de estudio admitieron que esas muestras son “aptas” para realizar un entrecruzamiento con fines identificatorios con el Banco Nacional de Datos Genéticos (Bndg), pero no le dieron carácter de “muestra indubitada”.

  • La aptitud pericial de las muestras que obtuvo Conrado Bergesio y la viabilidad jurídica de utilizarlas para contrastarlas con el Banco Nacional de Datos Genéticos (Bndg) son dos cuestiones clave sobre las que deberá resolver la jueza federal Sandra Arroyo Salgado en la causa que busca determinar si Marcela y Felipe Herrera de Noble son hijos de desaparecidos.

  • La medida puede producir un giro definitivo en la causa Noble Herrera. La resolución que tomó la jueza Sandra Arroyo Salgado, y que empezó a aplicarse esta semana, es la de cotejar la información genética de todas las muestras existentes en la causa. Esto incluye las de sangre y saliva que los hermanos Felipe y Marcela Noble Herrera entregaron en forma voluntaria en diciembre de 2009 y las de ropa que se les sustrajeron en el allanamiento realizado en mayo de este año. Esas prendas presentaron varios perfiles genéticos.

  • En los pasillos de tribunales interpretan que la decisión de la Corte Suprema de Justicia significó una nueva derrota para la estrategia de los abogados Roxana Piña y Alejandro Carrió en sus intentos de frenar el expediente que busca determinar si Marcela y Felipe Noble Herrera son hijos de desaparecidos. También subrayan que, de ahora en más, la dirección que tome la causa dependerá –en buena medida– de la resolución que adopte la Sala II de la Cámara Federal de San Martín.

  • Con una dura advertencia para la defensa de Ernestina Herrera de Noble, y un fuerte respaldo al Banco Nacional de Datos Genéticos (Bndg), la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado rechazó esta semana la impugnación que planteó contra el organismo Gabriel Cavallo, abogado de la dueña del Grupo Clarín. La determinación, aseguran en los tribunales de San Isidro, anticipa la más trascendente decisión que la magistrada adoptará en los próximos días y que será clave para definir la suerte de los peritajes resistidos por Marcela y Felipe Herrera Noble.

  • Casación penal liberó el camino para que los ADN de los hijos se cotejen con el banco de datos.