Una eficaz política de desendeudamiento externo

Año 3. Edición número 140. Domingo 23 de enero de 2011

Luego de que en su brevísimo período presidencial Adolfo Rodríguez Saá declarara la cesación de pagos de la deuda externa, a partir de la llegada de Néstor Kirchner a la Casa Rosada la Argentina inició un verdadero proceso de desendeudamiento externo. Ese camino iniciado en 2003 permite que en la actualidad los compromisos financieros internacionales sean totalmente manejables en el contexto de una economía robustecida. Como lo muestra el gráfico que acompaña este recuadro, la deuda externa argentina pasó de representar el 151% del PBI en 2001 al 41% en 2009.
Además de las políticas públicas que permitieron un aumento significativo de la producción, otras de las razones que explican esta fenomenal caída de la relación PBI/deuda externa fueron los canjes de deuda llevados adelante por los dos últimos gobiernos, en 2005 y 2010. A partir de esos canjes, se logró una quita de 45.100 millones de dólares, lo que representa el 48 por ciento del monto original.
Con los nuevos bonos emitidos como consecuencia de esos canjes, no sólo se logró extender los plazos y bajar la tasa de interés, sino que además el 46 por ciento de la actual deuda se encuentra en moneda nacional.
Pero si se tiene en cuenta que en estos años en los que la Argentina no tuvo acceso al crédito internacional se buscó otro tipo de financiamiento a través del superávit fiscal, la recuperación de los bonos que estaban en manos de las AFJP y la utilización de reservas del Banco Central, la deuda que flota en el mercado –descontando la que el Estado tiene con el propio Estado y la existente con organismos internacionales– representa apenas el 17 por ciento de PBI.
Finalmente, vale destacar que 2011 representa el último año en que la Argentina tiene que hacer fuertes pagos con respecto a vencimientos. Los compromisos a lo largo del presente trepan a 11.000 millones de dólares y, a partir del año que viene, bajan a 6.000 millones.

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  • El porcentaje es el 92, 4 por ciento del total de la deuda total que el Estado argentino tiene con los acreedores privados. El número definitivo: 81. 800 millones de dólares. Esta fue la cifra total a la que se llegó después de la culminación del canje que finalizó esta semana. Marca el final de un proceso que comenzó hace 9 años cuando el presidente interino Adolfo Rodríguez Saá declaró la cesación de pagos.

  • Finalmente, el ministro de Economía, Amado Boudou, no resultó ser el elegido como candidato para jefe de Gobierno porteño por el Frente para la Victoria. Sin embargo, tanto desde su actual cargo como cuando estuvo al frente de la Anses, Boudou demostró ser un hombre clave dentro de la gestión kirchnerista y por lo tanto, es lógico pensar que en un virtual segundo mandato de Cristina Fernández puede ocupar un lugar de relevancia.

  • Los fines de año son oportunidades propicias para hacer balances. Si sabemos en dónde estamos ubicados y cómo y por qué se llegó a la situación actual, será más fácil avanzar hacia el futuro. Por supuesto, los temas son muchos, pero hay que tratarlos de a uno. Veamos la evolución de la deuda pública argentina.

  • La Argentina se presta a cancelar la última deuda en default que le queda al país luego del anuncio de cesación de pagos en diciembre del 2001 bajo el interinato de Adolfo Rodríguez Saá.

  • Endeudamiento y desendeudamiento. El problema de la deuda externa permanece en la historia argentina desde 1826.
    Sus efectos históricos fueron nefastos. Por una parte, significó un drenaje impresionantes de recursos; por la otra, implicó la sujeción a la política económica dictada por los acreedores a través del Fondo Monetario Internacional (FMI).