Wikileaks apunta al Bank of America

Año 3. Edición número 137. Domingo 02 de enero de 2011
El líder de Wikileaks, Julián Assange anunció que revelaría los secretos de este coloso financiero.
El portal amenaza con dar a conocer información del disco duro de uno de sus ejecutivos

Bank of America, el banco que recientemente se sumó a otras entidades financieras que se negaron a procesar pagos destinados a Wikileaks, se prepara ante lo que podría ser una nueva oleada de filtraciones sobre los abusos de la industria bancaria. Estas revelaciones, que podrían concernir a esta entidad de forma directa, ya han sido anunciadas por Julian Assange, el creador del sitio.
Assange reveló sus intenciones a finales de noviembre en una entrevista en la revista Forbes. En octubre de 2009 ya había afirmado tener en su poder “el disco duro de uno de los ejecutivos de Bank of America” y asegurado que la única razón por la que no había “vaciado ya todo el contenido” en la web era para tener tiempo de clasificar la información y aumentar así su impacto.
Forbes publicaba hace unos días que la entidad bancaria, a la vista del tremendo impacto que han tenido las reciente filtraciones de los documentos confidenciales del Departamento de Estado, había comprado recientemente todos los dominios de internet relacionados con la entidad, o bien con su director ejecutivo Brian Moynihan y la cúpula del banco. El fin es evitar posibles ataques de hackers que pudieran dañar su imagen si llegaran a revelarse sus secretos.
A la espera de lo que debería ser una nueva oleada de revelaciones, The New York Times, uno de los diarios que publicó las filtraciones de Wikileaks, salió en defensa de la página de Assange y criticó la decisión del banco de suspender sus transacciones con el sitio, en un editorial publicado el pasado viernes.
“Wikileaks no ha sido condenado por ningún crimen. El Departamento de Justicia ni siquiera ha presentado cargos por difundir información confidencial del Departamento de Estado, y sin embargo la industria financiera está intentado cerrar” la página web, subrayaba el diario.
Los rumores de que Estados Unidos se está preparando para encausar penalmente al líder de Wikileaks, Julián Assange, de conspirar para violar la Ley de Espionaje de 1917 vuelan como torbellinos. La versión moderna de esa ley establece muchas cosas, incluyendo que: cualquiera quien divulgue o publique “información relacionada con la defensa nacional para, intencionalmente, causar daño a los Estados Unidos” puede ser castigado severamente. También establece que: “si dos o más personas conspiran para violar cualquiera de las disposiciones anteriores… cada una de las partes de la conspiración estará sujeta a la pena prevista para el delito que es el propósito de tal conspiración”.
“Como es el caso con otras compañías, los bancos pueden elegir con quién hacen negocio”, decía el Times, “pero la posibilidad de bloquear pagos a una entidad legal plantea muchas cuestiones inquietantes. Un puñado de grandes bancos podría de esta manera impedir a cualquier organización que les disgustara el acceso al sistema de pagos aislándola de hecho del mundo económico”.
El 18 de diciembre, Bank of America, uno de los cinco mayores bancos de Estados Unidos, decidió seguir los pasos de empresas como MasterCard, Visa, PayPal y Amazon que también rompieron vínculos con la web de Assange. El banco argumentó entonces que Wikileaks “podía estar involucrada en actividades que eran inconsistentes” con su “política interna de procesamiento de pagos”. En respuesta, Wikileaks pidió a sus seguidores en Twitter que colocaran sus depósitos en un lugar “más seguro”.
“La decisión” de Bank of America “intervino después de que Assange afirmara tener el disco duro de un ejecutivo del banco. “¿Qué pasaría”, se preguntaba el editorial de The New York Times, si un grupo de grandes bancos decidiera actuar contra un bloguero en particular y otra organización por considerarla peligrosa? ¿Qué pasaría si decidieran, una por una, bloquear el acceso financiero de periódicos que estuvieran a punto de revelar verdades incómodas sobre sus operaciones?”.

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Otras notas

  • El fundador del portal WikiLeaks, Julian Assange, en libertad condicional a raíz de su proceso de extradición a Suecia, recibió ayer de manos de un banquero suizo dos discos rígidos con los detalles de las cuentas bancarias de 2.000 personalidades ricas y famosas sospechosas de evasión fiscal.
    En una rueda de prensa realizada en Londres, el banquero Rudolf Elmer entregó los discos a Assange antes de volver a Suiza, donde será sometido a juicio acusado de robar información de un banco.

  • Nos habían advertido que esperáramos trucos sucios. Ahora ya tenemos el primero”, advirtió Julian Assange –fundador del sitio de internet Wikileaks, especializado en la publicación de filtraciones del Pentágono norteamericano– a través de su cuenta en Twitter. La declaración desde la clandestinidad de Assange retrucó el procesamiento de la Fiscalía sueca dictado ayer contra su persona por dos acusaciones diferentes, una por acoso sexual y otra por violación.

  • El sábado pasado fue un día soleado en Londres y las multitudes se dirigían en masa a Wimbledon y a la Regata anual Henley. Mientras tanto, Julian Assange, el fundador del sitio web Wikileaks.org, se dirigía en tren desde su arresto domiciliario en Norfolk, a tres horas de la capital, hacia el auditorio Troxi, de Londres, para reunirse conmigo y con el filósofo esloveno Slavoj Žižek para participar en una conferencia pública acerca de WikiLeaks, el poder de la información y la importancia de la transparencia en el sistema democrático.

  • Mientras el fundador de Wikileaks, Julian Assange, pasa sus primeros días en una cárcel británica, un grupo de ex colaboradores lanza un portal para competir en el oscuro mundo de las filtraciones convertidas en comodities.
    Al sitio OpenLeaks –que empezará a operar este lunes–, lo maneja Daniel Domscheidt-Berg, un alemán radicado en Suecia que fue vocero del hacker australiano, lo cual no parece una casualidad. Tampoco lo es que, al enterarse, el juez Howard Riddle –sin fundamento legal– haya intentado poner a Assange en confinamiento solitario.

  • El golpe fue certero y demoledor. Sin derramar una gota de sangre, un ex hacker devenido en militante de la información asestó el pasado domingo una formidable derrota a la maquinaria bélica de la mayor potencia militar del planeta. La publicación de 92.000 documentos secretos sobre la guerra de Afganistán por parte del portal WikiLeaks puso a los Estados Unidos y al Pentágono al borde de una catástrofe informativa equivalente al ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York.

  • Tras un kafkiano proceso de apelación, un tribunal londinense concedió la libertad condicional al fundador de Wikileaks, Julian Assange. Además de depositar una fianza de 315.000 dólares en efectivo, Assange debe respetar un toque de queda desde las 10 de la mañana hasta las 2 de la tarde y desde las 10 de la noche hasta las 2 de la mañana; presentarse en una comisaría todos los días a las 6 de la tarde; entregar su pasaporte y llevar puesto un brazalete electrónico.