En el manual de las relaciones internacionales, Brasil ya es considerado por los especialistas como un global player. Es decir, la sexta economía del mundo cuenta con la musculatura política-diplomática necesaria para jugar en varios tableros políticos al mismo tiempo. Itamaraty pugna por sentarse en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, negocia con la Unión Europea un acuerdo que supere la fracasada Ronda de Doha en el seno de la OMC pero, a su vez, intenta consolidar su hegemonía en el sistema interamericano e ir arrebatando posiciones de influencia a Washington. Leer mas »