Después de 35 años de marcha incesante, nada de lo que se escriba o se diga sobre las Madres de Plaza de Mayo, o Madres a secas, así, con mayúscula, podrá escapar del lugar común. Inclusive, casi nada de lo que ellas mismas han dicho durante esta larga semana de homenajes o “mimos” –como ellas consideran ese cariño que le profesan prácticamente todos– se aparta de lo que ya se ha contado hasta ahora. “Las Locas, nos llamaron, creyendo que nos ofendían. ¡Pero Dios mío!, sí: locas de dolor, de rabia, de impotencia, todo eso lo transformamos en amor a nuestros hijos, y en lucha. Leer mas »