Máximo Victoria se presentó a trabajar el 24 de marzo, como todos los días, en su cargo directivo en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), donde se desempeñaba desde 1973. Estaba de licencia en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Pero el director del INTI le dijo que debía volver a su antiguo puesto. Lo recibió el flamante interventor del organismo, el almirante Carlos Castro Madero, que había asumido ese mismo día. El marino le ordenó presentarse ante el jefe de Logística, un capitán de navío. Luego de la reunión, vino el terror. Leer mas »